UNA IMAGEN Y 233 PALABRAS

Sol de poetas |
La sabiduría popular, que es sabia, insiste en alertar contra los primeros rayos de sol de cada año, los soles del invierno, a los que siempre acusan de tener malas intenciones. “Sol de enero, traicionero; y el de febrero, que no te pille al retestero”. El saber ancestral recibió incluso auxilio poético y científico con la existencia del llamado ‘sol traicionero de los poetas’. Un mal que tiene su origen en la muerte en el exilio francés de Colliure de uno de los más grandes de nuestra literatura: Antonio Machado. El poeta ya se encontraba mal. No salía de casa pero un día le pidió a su hermano José que le llevara a ver el mar. Lo hizo y fue la última salida pues a los pocos días falleció. En el bolso de la chaqueta que llevaba puesta su hermano José encontró un papel con su último verso: ‘Estos días azules y este sol de mi infancia’. Este sol traicionero, el de invierno. Seguramente el poeta conocía el dicho pero quiso ver el mar, el cielo y el color de su infancia. En Villadesoto (¿Villa de Soto?), aquí al lado, no hay mucho espacio para la poesía, más bien para el olvido. Por eso, ante el traicionero sol del invierno prefieren dejar las sillas vacías y tender en las cuerdas los calcetines y otras prendas de todos los colores, que ellos no saben de traiciones. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
|---|---|---|