Logo de la-cronica.net


“No conocí al poeta hasta la adolescencia, después de 500 semanas de silencio”

El poeta Antonio Gamoneda. M. PEÑA

F.F. León
Especialmente ilustrativo, esclarecedor por lo cercano y fresco resulta el preámbulo que Amelia Gamoneda le hace al libro de su padre. Lleno de claves y cargado de ironía. “Quiere el uso que no haya consanguinidad ni parentesco entre presentador y presentado, o entre crítico y poeta, o entre exégeta y artista. La precaución, ya se sabe, tiene que ver con un prurito de objetividad que se deduce -supuestamente- de la distancia biológica o de la falta de una relación socialmente contratada entre ambos. Me pregunto si dicha distancia ha de ser también considerada indispensable para el caso básico del autor y su lector. Y lo hago, naturalmente, para llevar a un extremo algo ridículo todas estas prevenciones: sólo faltaba que yo no pudiera ser lectora de mi padre”.
“Podría decir, en tono de chiste, que conozco a este poeta desde que nací, pero no es verdad: conocí entonces a la persona, pero al poeta no lo conocí hasta mi adolescencia, justo cuando él renacía como poeta, después de guardar silencio durante 500 semanas”, escribe su hija para después matizarlo. “Del poeta que fue antes de ese silencio yo tenía poca noticia: había un libro en casa que se titulaba Sublevación inmóvil, a veces aparecían papeles sueltos con poemas, y yo sabía vagamente que algunos de ellos habían ganado premios que se habían convertido inmediatamente en utensilios domésticos de primera necesidad. El poeta había escrito algo más, pero no lo había publicado: Blues castellano había sido rechazado por la censura de la época”.
En cierta manera le da la razón a Mestre cuando habla más de realidad que de simbología en la obra de Gamoneda. “Encontréestampas de mi niñez, una textura de los días hecha de estrecheces, de luces mortecinas y de abruptas claridades, de emociones silenciosas. Ese libro yo lo leo a través del silencio de mi padre en aquella época: silencio reconcentrado, que se adivinaba doloroso y que pesaba sobre la casa”.
Son sólo algunos ejemplos de un texto realmente jugoso.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica