Un grupo de vecinos asume el gobierno a través de una comisión
La pedanía de Las Grañeras contará en breve con un órgano de gobierno en la Junta Vecinal. C. DOMÍNGUEZ
C. Domínguez Las Grañeras
Ante la falta de un órgano de gobierno, un grupo vecinos de la localidad de Las Grañeras ha constituido recientemente una comisión que se encargará en lo sucesivo de gestionar los intereses peculiares de la población.
De momento, el Ayuntamiento de El Burgo, –al que pertenece esta pedanía– ha aprobado la constitución de este órgano gestor que deberá pasar el visto bueno de la Diputación de León. “En la última sesión plenaria se ha apoyado la petición y se remitirá a la institución provincial ya que aún quedarían algunos trámites hasta su constitución definitiva. Tendrán que ratificar este acuerdo y nombrar la Junta Vecinal”, comenta el alcalde de El Burgo, Gerásimo Vallejo.
Esta noticia supone, a priori, que la pedanía de Las Grañeras no perderá finalmente su personalidad como Entidad Local Menor y como así se preveía cuando en las pasadas elecciones municipales 2007 no se presentaba nadie como candidato a la presidencia. Tampoco en la repesca. “Hace tiempo que se podría haber dado carpetazo a esta situación, pero considerábamos muy triste que la pedanía de Las Grañeras perdiese su identidad. Hemos intentado alargar al máximo los tiempos y animar en este lapso a la población a formar la Junta Vecinal. Finalmente un grupo de vecinos de Las Grañeras, sensibilizados con este problema, ha dado el paso y lo celebramos, ya que, había algunas cuestiones en el aire en las que el Ayuntamiento no podía intervenir directamente”.
De aprobarse la nueva composición, Iván Marne, un joven veinteañero de Las Grañeras será el próximo presidente de la Junta Vecinal. Marne, que se confiesa ilusionado y “con ganas de trabajar”, defendía ayer la identidad de su pueblo “nos daba pena dejarlo perder y, al final, hemos formado un órgano tres personas del pueblo. Queremos defender nuestros intereses y no dejar morir las tradiciones”.
Hace ahora un año que, ante la incapacidad de encontrar nuevos órganos rectores, la Junta Vecinal de Las Grañeras hacía entrega al Ayuntamiento de El Burgo de toda la documentación y expedientes relacionados con la gestión de la pedanía para dar inicio a un expediente de disolución.