Los denunciados por conducción temeraria pasan del 6,8% al 0,8%
El director general de Tráfico, Pere Navarro, y el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido (en la fotografía charlando con el delegado del Gobierno), asistieron a este primer día de congreso. J.M. LÓPEZ
Alfonso Martínez León
El esfuerzo para reducir la siniestralidad en las carreteras españolas sigue dando sus frutos. Medidas como el carné por puntos y la última reforma del Código Penal, que endureció en 2007 los castigos para aquellos conductores que cometan infracciones graves al volante, han logrado que se reduzca a la mitad –un 1,9% en 2008 frente al 4,2% del año anterior– la cifra de conductores que dieron positivo en el control de alcoholemia.
Éste fue uno de los datos aportados ayer por el director general de Tráfico, Pere Navarro, que asistió ayer al acto de apertura de las jornadas de fiscales especialistas en seguridad vial que se celebran en León. Destacó además que los conductores denunciados por superar los 140 kilómetros por hora pasaron de un 6,8% de los vehículos controlados a sólo un 0,8% durante el último año.
Todo ello ha contribuido notablemente a que la cifra de accidentes mortales en las carreteras españolas haya pasado de 3.036 en 2006 a 2.416 en 2007. En cuanto al número de personas que fallecieron en dichos siniestros, en 2008 fueron 2.181, un 20% menos que los 2.741 de 2007. En cuanto a la provincia de León, en 2008 se contabilizaron 55 víctimas mortales, un 8% menos que las 60 de 2007.
En la inauguración de estas jornadas también estuvo presente el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, quien defendió la “efectividad” de la reforma del Código Penal, ya que durante el año 2008 “un total de 500 familias no han perdido ni a un padre, ni a un hijo ni a un hermano”.
Conde-Pumpido se refirió además a la siniestralidad vial como uno de los “agujeros negros” que hasta la reforma penal tenía el estado de derecho español, junto a otros como la violencia de género, el acoso escolar o la siniestralidad laboral. Criticó en este sentido que hasta hace poco tiempo este tipo de problemas se asumía como si fuese “inevitable” y destacó la labor del Gobierno, del poder legislativo y de los fiscales dedicados a procesos de seguridad vial, instaurados a raíz de la citada reforma penal para lograr la “especialización” a la hora de hacer frente a los accidentes de tráfico y a las conductas “temerarias” de algunos conductores.
El fiscal general del Estado destacó que durante las jornadas, cuyas conclusiones se darán hoy a conocer, se estudiarán medidas para reducir el número de personas que conducen sin carné y se tratará la responsabilidad penal de los peatones, contemplada en el caso de la eliminación de señales o la introducción de obstáculos en la calzada, poniendo en peligro la integridad de los 25 millones de conductores como “víctimas potenciales”. También se abordará la posibilidad de que las administraciones asuman su responsabilidad en el mantenimiento de las vías y en la eliminación de los puntos negros.
En las jornadas participaron 50 fiscales de toda España, entre los que se encontraban el fiscal coordinador de Seguridad Vial, Bartolomé Vargas, el fiscal superior de Castilla y León, Manuel Martín-Granizo, y la fiscal Jefe de la provincia, Lourdes Rodríguez.