La estafa ha supuesto una pérdida de 2.330 millones a sus clientes
Emilio Botín, presidente del Banco Santander. REUTERS
ABC Madrid
El presidente del Santander, Emilio Botín, afirmó ayer que el banco “está evaluando el ejercicio de acciones legales” ante la estafa de Bernard L. Madoff, que ha supuesto una pérdida de unos 2. 330 millones de euros para clientes de la entidad cántabra.
En su comparecencia ante la junta de accionistas del Santander, convocada para aprobar una ampliación de capital para sufragar la compra de Sovereign y la entrega de acciones a trabajadores de Bradford & Bingley, Botín recalcó que el banco “está analizando todos los aspectos relacionados con este tema”.
El presidente del Santander subrayó la transparencia de la entidad al afirmar que ésta se adelantó al tener conocimiento de la estafa y dio “toda la información antes que nadie” sobre su exposición, el domingo 14 de diciembre.
“Estamos hablando de un broker autorizado y supervisado por la Securities and Exchange Commission (SEC)”, agregó Botín, que respondía de esta manera a Luis Bericat, abogado del bufete Cremades & Asociados, que ha asumido la defensa de clientes del Santander afectados por Madoff.
Bericat afirmó que muchos clientes que confiaron sus ahorros al Santander “lo han perdido todo, y llevan un mes y medio esperando a una respuesta del banco que no llega”. A su parecer, “se ha hecho añicos la confianza en el Santander y no se puede recuperar con un golpe de suerte, sino con años de trabajo”.
Asimismo, le preguntó a Botín qué hará el banco con todos esos clientes que le confiaron un dinero que fue entregado a una persona “que lo robó o no lo gestionó bien”. También quiso saber si la entidad provisionará los 2. 330 millones de pérdidas para hacer frente a las reclamaciones de los clientes.