El primer ministro islandés, el conservador Geir H. Haarde, ha anunciado su dimisión y la de su Gobierno en bloque tras romperse la coalición formada entre conservadores y socialdemócratas por desacuerdos internos. Haarde resaltó que su intención era continuar en el poder, pero que se vio forzado a la dimisión por sus socios socialdemócratas. Islandia, uno de los países más afectados por la crisis económica mundial y que ha estado al borde del colapso, ha vivido una intensa semana de protestas contra el Gobierno de coalición entre el Partido de la Independencia y la Alianza socialdemócrata, salido de las elecciones de mayo de 2007. La dimisión del Gobierno llega un día después de la del ministro de Asuntos Económicos, Björgvin Sigurdsson y tres del anuncio de elecciones anticipadas para el próximo 9 de mayo realizado por el propio Haarde, que no se presentará por sufrir un tumor maligno. La líder socialdemócrata y ministra de Asuntos Exteriores, Ingibjörg Gisladóttir, había exigido previamente a Haarde como condición para mantener la coalición hasta los comicios que ella fuera la nueva primer ministra y la dimisión de la dirección del Banco Central.