El ministro de Industria asegura que “se les está acabando la paciencia”
Miguel Sebastián en el Ayuntamiento de León. M. MARCOS
ABC Madrid
A pesar de la foto en Moncloa de Rodríguez Zapatero y los principales bancarios españoles, el Gobierno ha abierto una ofensiva para señalarles como culpables de la crisis, precisamente el día en que el paro ha superado los 3,3 millones de desempleados. Tanto el ministro de Industria, Miguel Sebastián, como el propio presidente han insistido, en mayor o menor tono, en su responsabilidad y en la necesidad de abrir la mano en los créditos.
El ministro de Industria ha asegurado, en declaraciones Antena 3, que al Gobierno “se le está acabando la paciencia con los bancos” y ha advertido de que si las empresas y las familias no reciben financiación actuará “en consecuencia”. Sebastián ha señalado que los bancos son los “causantes” de la crisis y tienen que ser los protagonistas de la salida de la misma y les ha pedido que hagan un ejercicio de responsabilidad por el país y “aflojen” la situación del crédito.
Ha afirmado que de la crisis no se saldrá sólo con la acción del Gobierno, así como que las encuestas que maneja su Ministerio revelan que más del 80 por ciento de las pymes sufren problemas de financiación.
Ha explicado que en cuanto falla un proveedor se puede romper la cadena de pagos y subrayó que los bancos deben acudir rápidamente para dar créditos y evitar esta situación.
Respecto a la afirmación del presidente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, de que en España el sistema bancario “no ha hundido” la economía, sino que ha sido la “economía real” la que ha puesto “en riesgo” al sector, dijo que estas declaraciones se “califican por sí solas”.
Respecto a una posible “nacionalización” de las entidades españolas, ha dicho que no sabe si es necesario llegar a ese “extremo” en España, porque los bancos son “solventes”.
“Puedo asegurar que el dinero acabará llegando donde tiene que llegar: a las familias y a las pymes”, y aseveró que el Ministerio recibe “cientos” de reclamaciones porque al sector productivo se dificulta el crédito.
Ha criticado que las entidades digan ahora que sólo financiarán proyectos solventes y dijo que le consta que hay muchas empresas españolas con gran prestigio internacional “que tiene el grifo cerrado por los bancos”, cuando hace un año y medio todos eran proyectos “solventes y maravillosos” y se daban créditos con mucha facilidad.
Más tarde en León, el ministro se mostró “plenamente convencido” de que la banca demostrará su “sentido de responsabilidad” con España, la economía y el tejido empresarial y actuará de forma responsable para superar el problemas de liquidez a los que se enfrentan las familias, las empresas y las pymes. Sebastián advirtió que la restricción del crédito podría demorar la recuperación de la economía española, que entró en recesión en 2008.