Las abundantes nevadas que cayeron sobre Gran Bretaña han costado hasta 1.700 millones de dólares a la economía británica, ya fuertemente golpeada por la recesión, calculan los expertos. Gran Bretaña ha hecho sus cuentas, el día después de las mayores nevadas en casi dos décadas que paralizaron una gran parte del país, provocando un caos en el transporte público. El servicio de omnibuses fue suspendido en Londres, mientras numerosas líneas de metros y de ferrocarril dejaron de funcionar total o parcialmente, obligando a un 20% de la población a quedarse en sus casas. La Federación de pequeñas empresas calcula que el que una de cada cinco personas no acudiera a trabajar.