Usuarios leoneses se enfrentan a importes “abusivos”
I. Herrera León
El nuevo sistema de facturación de la luz ha traído cola y colas. Cola por la desinformación de mucha gente que no acaba de entender por qué el recibo de un único mes supone un importe casi igual que el que abonaban por un periodo bimensual. Y colas en las oficinas de Iberdrola. En la puerta de la oficina que la empresa eléctrica tiene en la capital leonesa, un señor que se dispone a entrar para consultar su caso se presta a mostrar sus facturas. No le entra en la cabeza, “resulta que la factura anterior que correspondía al periodo comprendido entre el 9 de octubre y el 2 de diciembre (dos meses), tenía un importe de 67,86 euros y en ésta que es de un mes –muestra el recibo que va del 2 de diciembre al 9 de enero– ha pagado 46,08”. El señor suma, porque dos más dos son cuatro, y no le salen las cuentas, el sistema de facturación mensual le sale más caro.
Las asociaciones de consumidores han empezado ya ha recibir reclamaciones al respecto y esperan que la avalancha sea aún mayor cuando llegue la factura correspondiente al mes de febrero. Desde UCE señalan que la alerta se ha desatado con la llegada de los recibos de enero, “se esperaba que con la tarificación mensual la factura saliera más barata”, pero varios factores pueden haber influido a la hora de disparar las cifras. En primer lugar, “la lectura de los contadores se sigue realizando de forma bimensual y las facturas se emiten, un mes con un valor estimativo, y otro mes compensando con el valor real”. Otro de los problemas es, sospechan, que quizá en algunos casos, las compañías eléctricas hayan puesto el consumo de noviembre y diciembre a precios de enero. Y luego, por otro lado, está la supresión de la tarifa nocturna, “algo de lo que muchos usuarios no se han enterado y que puede haber encarecido su factura”.
Es decir, que cada caso es un mundo que hay que revisar de forma individual y que hasta que no llegue la factura de febrero no se podrá demostrar si la facturación mensual ha ocasionado que varios clientes paguen más y a precios que no correspondían.
La última reunión entre los representantes de los consumidores acordó solicitar de forma urgente a la Comisión de la Energía que se abra un expediente a todas las compañías eléctricas para saber si ha habido engaño o no y que esta Comisión de la Energía traslade los distintos expedientes a las comunidades autónomas para que éstas decidan si es o no oportuno sancionar a las compañías por cobros abusivos. Asimismo, exigen que se regule de forma clara las lecturas porque “las facturas no pueden ser estimadas”.
De momento, Iberdrola se ha comprometido, según señalan desde UCE, a que en los casos en los que las facturas no se ajusten a lo consumido, retornar la partida económica que se haya cobrado de más.
A todo este revuelo se suman los rumores que circulan por la red. Un correo electrónico de los de ‘léelo y pásalo’ advierte de que hay otra trampa –se trata de una información sin firmar, pero que ya ha calado entre los usuarios–, pues señalan que existe una penalización por ‘consumo excedido’ de potencia al mes que fija el tope en 500 kilovatios (especificado en el anexo primero de la orden de tarifas eléctricas publicada en el BOE del 31 de diciembre de 2008). Según ‘alertan’ el sistema de valor estimado/valor real que se sigue con la nueva facturación, tiene un trasfondo oscuro que es, advierte este correo, que en algunos casos una de las dos facturas cometa este exceso y poder cobrar así la penalización.