La crisis es para todos, pero una nueva generación de empresarios leoneses empieza a decir basta
Sede de Aletic, la asociación de empresarios leoneses de nuevas tecnologías. J. M. LÓPEZ
Manuel C. Cachafeiro León
Detrás de cada empresa hay una idea y mucho trabajo. Más aún en tiempos de crisis. Y algo más: espíritu de superación. Así al menos lo ve una nueva generación de empresarios leoneses. Gente con ideas dispuesta a plantarle cara a los malos momentos.
Tomás Castro empezó en la informática allá por los años 80 del siglo pasado. Se puede decir que ya llovió. Con 44 años sigue en la brecha con más proyectos que nunca y desde León.Proconsi, su empresa, da trabajo, entre empleos directos e indirectos, a 85 personas. Prontotrasladará su sede desde Villaobispo a unas nuevas instalaciones en el Parque Tecnológico de León y ya piensa en abrir nuevas líneas de negocios en Brasil y México.
Tomás mira al futuro con optimismo. Piensa que las crisis son también una oportunidad. “Debemos ser más creativos y buscar la innovación”, es su deseo. Las nuevas tecnologías son, en ese sentido, un gran banco de pruebas, dice. “La informática es como la medicina. Hace 20 años había muchas menos especialidades. Cada vez es un mundo más especializado”, explica. Aunque la crisis afecta a todos, y también a sus clientes, Tomás piensa que “la gente no va a prescindir de la informática”. “Sin nuevas tecnologías no seríamos un país competitivo. Necesitamos investigar más, buscar la productividad asociada a las nuevas tecnologías”. Lo que dice este joven empresario leonés no es más que lo que se ve todos los días en la calle: teléfonos y ordenadores cada vez más sofisticados y accesibles, nuevas aplicaciones informáticas, mejores canales de venta… “Cada vez más debemos ver las nuevas tecnologías, no como usuarios, sino como una herramienta para crear”.
Fundar una empresa tecnológica desde León no es fácil, pero tampoco un imposible. Así lo cree Javier Lozano. Simelec, que se dedica a la ingeniería energética especializada en nuevas tecnologías, está basada en el trabajo en equipo. “Este binomio es el que nos diferencia; ofrecemos a nuestros clientes soluciones energéticas eficientes aplicando los últimos avances tecnológicos”, explica.
En su caso, el factor localización no es determinante.Aunque no tienen tanto mercado como si estuvieran radicados en Madrid o Barcelona, “vivimos en un mundo globalizado que gracias a las nuevas tecnologías ofrece oportunidades a cada momento, solo hay que estar alerta para intentar aprovecharlas allí donde se produzcan.Alguien dijo alguna vez que hay tres clases de empresas, las que hacen que ocurran las cosas, las que observan cómo ocurren y las que preguntan qué ha ocurrido”.
Como Proconsi, Simelec pertenece a Aletic, una asociación que reúne a más de 160 empresas ligadas a las nuevas tecnologías en la provincia de León. El asociacionismo, como la colaboración con la Universidad, son en su opinión una de las claves de futuro.
Tener una idea es difícil, pero hay también quien lucha por ella. Es el caso de dos jóvenes empresarios, Daniel Blanco y Adrián Escapa.Gracias a la Universidad de León han creado una de las primeras “spin-off” surgidas en León, un nuevo concepto que prima sobre todo las relaciones entre las instituciones académicas y el mundo de la empresa. Bionergía y Desarrollo Tecnológico (BYDT), así se llama su empresa, dio sus primeros pasos el pasado mes de junio. Lo que aprendieron en la Universidad les ha valido ahora como aval para montar este negocio ligado a la gestión de residuos orgánicos, tanto en explotaciones ganaderas como industriales. De momento, ya disponen de media docena de clientes. La gestión de residuos es cada vez más costosa para ganaderos e industriales yBYDT les ofrece poder convertir esos deshechos en energía o fertilizantes.
¿Se puede salir de la crisis? Es la pregunta que una y otra vez se repite. “Por supuesto que se puede salir de la crisis y saldremos. Aunque es innegable que vivimos momentos complicados a nivel mundial, la historia nos demuestra que son en estos momentos cuando aparece el talento, que de otra manera hubiese permanecido dormido”, sostiene Javier Lozano, de Simelec. “Charles Darwin dijo que no sobreviven ni los más fuertes, ni los más inteligentes, sino aquellos que responden más positivamente al cambio. Cada uno debe encontrar su manera de adaptarse a este cambio”.
Tomás Castro, de Proconsi, insiste en el mismo planteamiento: se puede salir, pero no hay que parar. “Todos necesitamos convertirnos en emprendedores y pensar que podemos salir”. Proconsi hace pocos días se ha llevado un contrato de soluciones tecnológicas para el comercio minorista de Castilla y León al que también optaban grandes empresas como Telefónica. “Hay que insistir, creer que puedes llegar”, dice Tomás.
En otros campos, como el turismo rural, las cosas tampoco pintan bien. Pero hay que resistir. Eso es, al menos, lo que piensa Soledad Fernández. Su casa rural, Días de Luna, protagoniza el anuncio de ‘Castilla y León es vida” de la Junta. Sin duda, es uno de los mejores establecimientos de la provincia. “Nuestra posición es mejor que otras. Tenemos clientes fieles, ya llevamos 12 años... Pienso que es distinto para los que han empezado hace poco y tienen queamortizar una gran inversión”, comenta Soledad.
Aunque la crisis afecta a todos, y la gente sale menos, también es verdad en su opinión que “los que viven en las grandes ciudades necesitan salir”. “Es así; saldrán menos, pero siempre saldrán”, añade.
Ana Casis, de Bodegas Casis, en Gordaliza del Pino, cerca de Sahagún, apuesta también por el desarrollo rural. En su caso, y a pesar de la crisis, cree que el mundo del vino tiene futuro si se apuesta por la calidad. “En nuestra DO tenemos una uva de gran calidad. No debemos tener miedo. Somos una denominación que sólo necesita tiempo”.