Cuatro cementeras leonesas quemarán neumáticos. En el caso de La Robla, Tudela Veguín proyecta la quema de un total de 18.000 toneladas de ruedas cada año
IU exige al Gobierno rigor legal en materia de incineración. J.M. LÓPEZ
Estefanía Niño La Pola
Izquierda Unida ha presentado al Congreso de los Diputados una proposición no de ley para clarificar la situación legal de las autorizaciones ambientales otorgadas a las cementeras para incinerar residuos en sus hornos. Además, dentro de esta propuesta, se defiende una apuesta por alternativas más limpias que la incineración, como la reutilización de los materiales.
El presidente provincial de IU, Santiago Ordóñez, explicó que esta iniciativa parte de León y otros puntos de España a causa de la situación provocada en el pasado “por los intentos de RMD de instalar un negocio de producción de electricidad con la excusa de valorizar”. Otra de las razones son las crisis sociales y ambientales abiertas por el intento de permitir la quema de estos materiales en las dos cementeras de la provincia: Tudela Veguín, en La Robla y Toral de los Vados, en el Bierzo.
En el preámbulo de esta proposición, IU reflexiona sobre el actual estado de las autorizaciones ambientales a cementeras. En el caso concreto de Castilla y León existen cuatro proyectos de incineración de neumáticos y residuos, todos ellos en la provincia de León: Cosmos, en Toral de Vados, Tudela Veguín, en La Robla, RMD, en Ardoncino y la planta de ‘pirólisis flash’ promovida por Ecospanus. En el caso concreto de La Robla, IU recalca que Tudela Veguín proyecta quemar 18.000 toneladas de neumáticos al año.
En el texto presentado al Congreso se asegura que estas empresas, por motivos de rentabilidad económica, aprovechan el expediente de Autorización Ambiental Integral (AAI) para solicitar la sustitución de combustible tradicional por la incineración de neumáticos, plásticos y otros residuos, como lodos de depuradoras, barnices, aceites o disolventes, e incluso harinas cárnicas, cuya combustión genera sustancias tóxicas y peligrosas para la salud. Asimismo, apuntan que “la combustión de neumáticos y otros residuos contaminantes contraviene los objetivos acordados en el Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos Persistentes de 2001, ratificado por España, encaminados a eliminar o reducir al máximo la producción de dioxinas, furanos y otros compuestos orgánicos persistentes, sustancias cancerígenas extremadamente dañinas para la salud humana”. Además, añaden que una de las principales fuentes de estas sustancias, según se recoge en el citado convenio, son las fábricas de cemento que incineran ese tipo de residuos.
En la proposición presentadapor IU al Congreso seinsta al Gobierno a presentar un informe sobre el estado de cumplimiento de la legislación vigente en materia de incineración de residuos en las fábricas de cemento y sobre las medidas institucionales de vigilancia; además de presentar otro informe relativo a las Autorizaciones Ambientales Integrales concedidas en España a las empresas fabricantes de cemento que incluyen la incineración de residuos. Asimismo, apuntan que el Gobierno debe promover que las Autonomías rechacen los proyectos presentados por las empresas fabricantes de cemento que incluyan la incineración de neumáticos y demás combustibles tóxicos. Finalmente, sugieren que se concedan incentivos económicos y fiscales a las empresas especializadas en el reciclaje de neumáticos.