La aparición de importantes focos en la comarca aconseja tratar los árboles tras la poda
Los manzanos y los perales del Bierzo deben ser tratados para evitar nuevos focos de infección. GAZTELU
A.R.L. Ponferrada
El Servicio Territorial de Agricultura y Ganadería de la Junta en León ha publicado en su boletín fitosanitario de febrero la necesidad de aplicar tratamientos preventivos para evitar que en la próxima campaña las fincas de frutales del Bierzo se vean afectadas por la enfermedad del fuego bacteriano. Se trata de una grave afección que en años anteriores ha mermado la producción en algunas fincas afectadas en la comarca y ha obligado a arrancar cientos de árboles para intentar cortar su expansión, ya que afecta a uno de los principales motores económicos bercianos, como es la fruticultura.
De esta forma, la Junta recomienda aplicar ahora los tratamientos de invierno tras la poda, para lo que realiza una serie de advertencias para su aplicación. Así, aconseja realizar un tratamiento con un compuesto de cobre al que se le puede añadir un aceite de invierno para el control de insectos invernantes. Sin embargo, esta medida preventiva no debe realizarse en días lluviosos ni con temperaturas inferiores a 5 grados centígrados, puesto que perdería su eficacia. Recomienda como compuestos de cobre aquellos que como materia activa contengan hidróxido cúprico, oxicloruro cuprocálcico, oxicloruro de cobre o éste último con sulfato cuprocálcico, así como óxido cuproso, sulfato cuprocálcico, sulfato de cobre o sulfato tribásico de cobre. Además, la Junta advierte de la necesidad de desinfectar con lejía rebajada el 50% y dejar secar al aire los útiles de poda al cambiar de parcela. Asimismo, deberán desinfectarse los útiles de las cuadrillas de poda. El material retirado de estas podas deberá quemarse. En caso de nuevas plantaciones, el Servicio de Agricultura recomienda elegir las variedades poco sensibles o tolerantes, además del uso de plantas con pasaporte fitosanitario.
Los frutales más sensibles al fuego bacteriano son el peral, el manzano, el membrillo y el níspero, además de otras variedades forestales, como el serbal de cazadores (Sorbus) o el espino albar o majuelo (crataegus). Especialmente peligrosas son, según advierten los servicios técnicos de los consejos reguladores de la DO Manzana del Bierzo y la IGP Pera Conferencia, las plantas ornamentales como el palo de fuego (Pyracantha). La Junta hace una relación de variedades de peral y manzano con diversos grados de sensibilidad al fuego bacteriano y remite a la Estación de Avisos de Carracedelo para más información.