Vecinos de Carucedo defienden el mantenimiento del empleo en Catisa
El alcalde de Carucedo el día de la manifestación. REPORTAJE GRÁFICO DE S. PÉREZ Y GAZTELU
S.B. Carucedo
Los vecinos de Carucedo han alzado su voz para defender el mantenimiento de la actividad de la cantera que la empresa Catisa explota en Carucedo y que supone el sustento directo o indirecto de más de un millar de familias. Este movimiento social surge en respuesta al proceso judicial al que se ha visto sometida la cantera y a las constantes presiones de grupos ecologistas que están amenazando su continuidad.
En este sentido, los vecinos lamentan que precisamente sean los intereses empresariales y ecologistas los que hayan hecho peligrar el motor económico de Carucedo. De hecho el empresario Eloy Velasco cree que la situación que atraviesa la cantera responde a “un linchamiento por parte de un constructor que está muy interesado en cerrar la empresa” al mismo tiempo que aseveró que la cantera no está tan cerca de Las Médulas como “dicen ciertas personas” sino que entre ambas hay al menos“cinco kilómetros de distancia”.
Velasco también señaló que el negativo impacto visual, que algunos le atribuyen, no es tan alarmante, como quieren hacer creer, ya que la cantera tan sólo se ve desde un punto, el Mirador de Orellán, y precisamente desde ese punto también se ven otras dos canteras, estas últimas de pizarra, contra las que nadie arremete, por lo tanto, todo esto evidencia, a su juicio, que las presiones para cerrar la cantera de áridos responden simplemente a “intereses empresariales”.
Asimismo Patricia Álvarez, empleada de una cantera de pizarra, reconoció que sólo “son cuatro o cinco los que protestan, los que quieren que cierren”, y que los turistas que visitan el paraje natural de Las Médulas no se quejan al ver las canteras sino que simplemente se limitan a preguntar “qué es eso”.
El hostelero, José Antonio Rodríguez, recalcó que Madrid “está rodeado de polígonos industriales que contaminan mucho más que la cantera y a nadie le importa”.
Valentín Merayo, jubilado y ex trabajador de la cantera de Catisa,matizó que esta empresa “lleva 60 años aquí, mucho antes de que se promulgaran las leyes de protección de Las Médulas, y que eso es algo que hay que respetar”.
Asimismo, los vecinos coinciden en señalar que Catisa supone “un bien para todos” porque son muchas las familias que directa o indirectamente vivende la cantera ya que de su actividad “dependen otras empresas e incluso otros sectores”.
De hecho los propios hosteleros reconocen que aunque cualquier cliente es bueno aquí “vivimos del día a día y no de los tres meses de verano”. Por eso a la hora de priorizar no dudan en señalar que “primero la cantera y luego el turismo”. “No estamos en contra del turismo pero tampoco a favor de que cierren la empresa porque nosotros vivimos más de las canteras que de los visitantes”, afirmó el hostelero José Manuel Morán.
En este sentido, José Antonio Rodríguez puntualizó que lo que está claro es que “sin actividad económica no hay riqueza en la zona”.
El agente de seguros Pedro Alonso, por su parte,lamentó que en un momento de crisis económica en el que muchas compañías están abocadas al cierre haya gente que esté dispuesta a paralizar las empresas que están manteniendo el empleo. “Tendrían que intentar abrir industrias en vez de querer cerrar las que están manteniendo el empleo”, dijo. “El turismo seguirá viniendo pero las familias que queden en la calle corren el riesgo de pasar hambre”, matizó.
Los habitantes de Carucedo también elogiaron el trabajo de la dirección de Catisa asegurando que se trata de una empresa “modelo” que colabora con este municipio y con los ayuntamientos limítrofes, que da vida a la zona y que genera empleo para los habitantes del Bierzo y de la vecina Valdeorras.