Procesión y Entierro de la Sardina
Los asistentes al Entierro de la Sardina vestían de luto. C. DOMÍNGUEZ
CRISTINA DOMÍNGUEZSAHAGÚN
Tristes y cabizbajos, con el recuerdo aún caliente del martes de carnaval, los vecinos de Sahagún celebraron ayer el entierro de la sardina purificando a través del fuego, esos días de desenfreno y vicio que tan poco duraron.
Un año más, y tras la salida de misa, los ‘altos cargos de la iglesia’ encabezaron una lacrimógena procesión en la que los huérfanos de la chufla se iban arrancando con coplillas simpáticasde temática local.
Tras la procesión, una vez en la Plaza Mayor de la villa, los participantes se reunieron en torno a la ‘mártir’ y la prendieron fuego. Dando por finalizadas las fiestas de carnaval de este año. Para que la despedida no fuera del todo amarga, se invitó a los asistentes a unas dulces orejuelas típicas de estas fechas.