La convocatoria de una cumbre para este sábado, auspiciada por el alcalde de Cistierna, el socialista Nicanor Sen, con el objetivo de poner en común todas las iniciativas sobre el futuro de la Montaña Oriental leonesa y especialmente el proyecto de la estación de esquí de San Glorio, debería ser respaldada por todas las partes implicadas. Aunque la propuesta parte de un representante político, que no deja de ser el diputado que representa a todos los municipios de la comarca, el tema a tratar es de suficiente entidad como para dejar al margen las disputas partidistas. Sen tampoco debe convertir el encuentro en un frente contra la Diputación y la Junta, porque ni son los culpables de todos los males, ni tampoco es el momento ahora de apuntar con el dedo a ninguna administración. La estación de esquí de San Glorio es el gran proyecto de futuro según la opinión generalizada de los habitantes de la Montaña, pero tiene muchos frentes abiertos, varias sentencias en contra y la oposición radical de los colectivos ecologistas... Es el momento, y eso es lo que debería hacer Sen, de tomar decisiones y, sobre todo, ver hasta qué punto el empresariado está comprometido y está dispuesto a poner financiación privada. Los proyectos no se pueden eternizar, una práctica común en León. Necesitan contar con un horizonte a medio plazo. Estos días, la estación de esquí de Cerler ha presentado un proyecto de Foster para multiplicar su actividad. Tiene que pasar muchos trámites, pero el proyecto es lo suficientemente ambicioso como para hacer valer su rentabilidad y el empleo por delante de otras restricciones medioambientales. En San Glorio el tiempo se está acabando. Los políticos han hablado ya, y mucho. Es hora de propuestas.