La oposición pide por tercera vez la dimisión del concejal de Personal
La reducción de plantilla provocó movilizaciones que duraron varios meses. M.MARCOS
Elena F. Gordón León
Los concejales del PP denunciaron ayer que en la actualidad existen varios empleados del Ayuntamiento que cobran su nómina sin acudir a su puesto de trabajo. Se trata de un grupo no cuantificado de empleados municipales que fueron despedidos y a los que ha habido que readmitir en cumplimiento de las correspondientes sentencias judiciales.
Al parecer, según los datos aportados por los ediles populares, desde el pasado mes de octubre reciben su nómina pero se les ha dado instrucciones para que no vayan a trabajar ya que no tienen tarea asignada. Una situación que se interpreta como una represalia y que para el portavoz de la oposición, Julio Cayón, es “una auténtica barbaridad. ¿Cómo se puede consentir eso según dicen que están las arcas municipales?”, cuestionó.
Este hecho, recalca el PP, se suma a las sentencias que ha emitido el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) recientemente y que declaran nulos los despidos de siete trabajadores de los servicios de oficinas, del Auditorio Municipal, del Coto Escolar y de las instalaciones deportivas.
Julio Cayón y el portavoz del PP en asuntos de personal, Rafael Pérez Cubero, explicaron ayer que los afectados, que deben ser readmitidos el viernes 27, han sido citados para acudir al Ayuntamiento y que el equipo de gobierno tiene previsto volverles a despedir de inmediato. Pérez Cubero considera que la política d personal del equipo de gobierno es “mezquina y de manipulación ostentosa” y cree que es un hecho “grave” que se desatienda lo establecido por las sentencias del TSJCyL porque, a su juicio, se incurre en un presunto fraude de ley. El portavoz popular califica de “intolerable” que el PSOE “que tanto habla de democracia” y el responsable de Personal, Ibán García del Blanco, no se pronuncie al respecto y pide de nuevo su dimisión y la del alcalde, Francisco Fernández, a quien atribuye la responsabilidad de los hechos por apoyar “por acción u omisión” las políticas de García del Blanco. Por otra parte, Pérez Cubero manifestó que las actuaciones del equipo de gobierno en materia de personal mantienen a la plantilla municipal en un ambiente de “presión, inseguridad, miedo y malestar que alcanzan cotas considerables.
A estas alturas, recordó, los trabajadores del servicio de Obras y Jardines no saben la suerte que les depara el destino. Mientras esto ocurre, explica, la ciudad está sumida en un estado “lamentable” que no es, a su juicio, sino el preludio de lo que puede ocurrir cuando se lleve a cabo la operación de privatización del servicio.
Los pliegos de condiciones del proceso, subrayó, están paralizados y el despido de 140 trabajadores ha supuesto, reiteró, un reflejo de la política del “quítate tú para ponerme yo” que tiene como consecuencia el incremento del Presupuesto municipal en siete millones de euros destinados a las nuevas contrataciones que tienen, dicen, “sueldos superiores a los de los despedidos”.