Bicanic en un lance del partido frente a la defensa del Veszprem. M. PEÑA
El Ademar ha perdido en su pabellón ante el Veszprem (30-32) y ha dicho adiós a sus aspiraciones europeas salvo un milagro. Los leoneses, que jugaron un mal partido, se estrellaron constantemente con la figura del portero Dejan Peric, que detuvo más de 20 balones a lo largo del partido y llevó a su equipo siempre por delante en el marcador. Sin embargo, en el tramo final del partido tuvieron sus opciones de triunfo los leoneses pese a haber ido perdiendo hasta de siete goles en algunas fases del choque. Su defensa presionante ahogó al Veszprem y los ademaristas llegaron a empatar a 29 goles, pero dos exclusiones en los últimos instantes cortaron de raíz cualquier posibilidad de triunfo y de seguir vivos en la Liga de Campeones.