Debe ganar al campeón húngaro para aspirar a los cuartos de final
Dani Sarmiento, contundentemente frenado por la defensa del Veszprem hace dos semanas. REUTERS
César F. Buitrón León
El Ademar no puede fallar. El equipo leonés sabe que está ante uno de esos partidos trampas en los que tiene mucho más que perder de lo que puede ganar. Un triunfo sería lo lógico en el duelo entre el cuadro de Jordi Ribera y el campeón húngaro, pero a la vez, el potencial de los magiares y el que no se jueguen nada porque a ellos les vale con ganar la semana próxima al Montpellier para estar clasificados para los cuartos de final y hacerlo además como primeros del grupo, les convierte en doblemente peligrosos.
Los leoneses saltarán a la cancha a las cuatro de esta tarde dispuestos a hacer valer el buen momento de juego, en especial en la faceta defensiva, que mostraron el miércoles en el derbi contra el Valladolid. Saben que su únicoobjetivo es lograr la victoria si no quiere decir adiós a la competición europea ya que una derrota supondría la eliminación virtual, salvo una carambola a cuatro bandas que le colara en la siguiente fase.
El equipo de Jordi Ribera suma dos derrotas en esta segunda fase cosechadas en sus desplazamientos a tierras húngaras y a Flensburg y llega a este encuentro con tres puntos, los dos del triunfo en casa frente al Montpellier y el que lograron al empatar en la cancha francesa. Los ademaristas tratarán de hacer valer el ‘factor cancha’ para lograr las dos victorias que restan por jugar [hoy contra el Veszprem y el sábado próximo contra el Flensburg], con las que los de Ribera estarán clasificados.
Para este partido, el Ademar cuanta con todos sus efectivos para un “partido contra el Veszprem que lo espero muy duro en defensa, con ellos en su misma línea de Hungría, pero espero que aquí los árbitros corten su agresividad y si conseguimos defender como queremos y sabemos, podremos salir rápido al contraataque”, explicaba el técnico del Ademar después de la victoria lograda frente al Balonmano Valladolid en la Liga Asobal. Y es que la defensa va a ser clave para el técnico catalán de la escuadra que preside Juan Arias ya que por una parte quiere que sus jugadores defiendan como lo hicieron frente a los pucelanos y, por otra, esperan que los árbitro frenen la dureza cercana a la violencia de los húngaros.
Jordi Ribera espera que el público vuelva a ser el jugador número ocho del equipo, algo de lo que está plenamente convencido ya que “siempre jugar en León es especial, porque la gente que viene a animar y para nosotros es como tener un jugador más sobre la cancha”, apuntaba.
Por su parte, el capitán del equipo leonés, Castresana es claro al respecto y saben que están “ante una gran final” ya que de no ganar “nuestras opciones de acceder a los cuartos de final habrán desaparecido y por eso tenemos que salir a por todas como hicimos en el partido ante el Valladolid”, remató.
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