Vence un partido muy sufrido que controló en la primera parte
Javi de Grado superó con nota su examen ante el público del Palacio de Deportes. MAURICIO PEÑA
Jorge Callado León
El León volvió a ganar por fin después de cuatro jornadas consecutivas en casa haciendo agua. Sufrió después de tener el partido controlado en el primer tiempo, pero al final tuvo más frialdad en la recta final con el marcador igualado y no dio opción a Los Barrios. Los leoneses respiran tras ganar un partido que da la vida a un equipo muerto.
Se presentaba un partido muy complicado para el equipo de De Grado. Además del rival andaluz tenía que otro más complicado en la grada. Volvían de nuevo al Palacio con una afición que iba a mirar con lupa la actuación del equipo leonés después de cuatro derrotas consecutivas en el feudo leonés y después de la derrota de la pasada jornada ante el Mallorca.
Javi de Grado tenía por delante un importante reto, recuperar al colectivo y sobre todo recuperar todo el crédito perdido. Parece que el trabajo de la semana comenzó a dar sus frutos desde el principio.
Los Barrios llegaban a la capital leonesa con la intención de sqacar partido de la situación del equipo leonés, aunque desde los primeros minutos de juego se encontraron con un rival que no era el de las últimas jornadas en León. Los leoneses no podían fallar y salieron a la cancha con la intención de tener controlado el partido.
La igualdad fue la nota dominante durante el primer cuarto, aunque la entrada de Leiva dio un mayor respiro a los leoneses que comenzaron a marcar las primera diferencias y sobre todo se conseguía secar al ‘killer Richi Guillen. Las pautas se estaban plasmando sobre la cancha y la defensa leonesa comenzaba a dar sus frutos.
El equipo andaluz se atascaba y León daba el primer acelerón en el segundo cuarto. Comenzaba a abrirse una brecha en el marcador llegando a sumar la ventaja máxima de 14 puntos (37-23) en la recta final del segundo cuarto. El equipo de Moncho Fernández sólo había logrado marcar nueve puntos en este periodo y veía como el partido se había complicado.
León tenía controlado al rival, tranquila a la grada y el partido encarrilado. Solo era cuestión de seguir en la misma línea en el segundo tiempo. Fueron las premisas claras de Javi de Grado en el vestuario. No se podía fallar. Baloncesto León estaba dando otra cara, recuperando el juego de la primera vuelta y lo más importante estaban más cerca de acabar con la mala racha.
Pero los leoneses quisieron dar emocion y nada más comenzar el segundo tiempo se encontraron con un parcial d 0-8, regalo de Richi Guillón que metía de nuevo a Los Barrios en partido (37-34). Fue la mejor forma para que los de De Grado despertaran, aunque no fue suficiente ya que los leoneses no fueron capaces de mantener esa ventaja, mientras que Los Barrios apuraba y con el paso de los minutos se iba acercando en el marcador ante un León que comenzaba a mostrar de nuevo sus mayores defectos y una ansiedad que comenzaba a pasar una dura factura y más cuando los andaluces se pusiero a dos puntos.
El último cuarto fue de infarto. Los errorews fueron la tónica dominante en los dos equipos y el electrónico no se movía. León tuvo la sangre más fría en el mejor momento y dejó al equipo andaluz bastante tocado y mucho más nervioso en un minuto final de infarto donde los leoneses lograron marcar el rítmo y ganaron un partido vital.