Se cumple este año el trigésimo aniversario de la histórica casete ‘Cardiacos en la cresta de la ola’
La primera fotografía oficial del recordado grupo leonés, que ya mostraba una forma de posar radicalmente distinta a los impostados usos de los grupos de rock del momento.
C.D.R. León
Con la perspectiva que permite el tiempo, hoy se puede afirmar, 30 años después, que Los Cardiacos fueron un grupo excelente desde sus inicios, único, atrevido, ilusionado, pionero. Se echa un vistazo (una audición) a sus canciones y se comprueba con satisfacción que, al compararlas con las que han ido haciendo los demás, salen muy fortalecidas, aportan más yson más ingeniosas, han resistido perfectamente el paso del tiempo (a pesar de ciertos localismos) y dicen más..., en dos palabras, son mejores, mucho mejores que la gran mayoría de las que han ido apareciendo en el mercado del pop y el rock en castellano en estos últimos 30 años.
Este año se cumplen tres décadas de la aparición de aquella sorprendente, chocante y esclarecedora primera cinta de casete de Los Cardiacos. Se titulaba ‘Cardiacos en la cresta de la ola’ e incluía media docena de cortes asombrosos, rompedores, absolutamente originales, canciones que mostraban una nueva forma de hacer los cosas y que supusieron un auténtico choque en los raquíticos ambientes musicales de León, que dicho sea de paso estaban en la semiclandestinidad.
Al poco de la muerte de Franco, toda España (y León no fue excepción) experimentó algo así como un poderoso impulso en prácticamente todos los sectores, pero tal vez fuera el cultural el que antes se expresó, el que antes dio sus frutos. En la segunda mitad de los setenta el panorama de la música pop, rock y derivados en León estaba como si acabara de salir del desierto, de modo que casi desde el primer momento se empezaron a organizar conciertos; eso sí, era tan pocos que cada uno era un gran acontecimiento: apenas se anunciaba una actuación cada dos o tres meses. Aun se recuerda aquel primer enrollamiento y el concierto de Asfalto en el Trianón cerca del final de los setenta. Pero para entonces ya había muchos jóvenes leoneses planeando el futuro en los locales de ensayo. Y así, en medio de un ambiente de explosión cultural surge Los Cardiacos, que a finales de 1979 editaban aquella seminal e inolvidable ‘Cardiacos en la cresta de la ola’.
Aunque en toda Europa ya había círculos musicales en los que apenas se hablaba de otra cosa que no fuera la irrupción del punk, lo cierto es que en España (y no digamos en León) el público del rock seguía fiel a los dinosaurios del heavy o el rock sinfónico, más que nada porque no se había enterado casi nadie del cambio que ya estaba en marcha. Sin embargo, aquí, en León, ya había jóvenes guitarristas, baterías y cantantes que habían asimilado perfectamente la filosofía musical (que no la ideológica) del punk y la subsiguiente nueva ola o ‘new wave’. Kike, Carlos, Macario, Toño, Pepe (en realidad Eduardo) y Chiqui, sin olvidar a Manús, habían dado forma a Los Cardiacos que, ni cortos ni perezosos, decidieron grabar unas cuantas canciones, originales y perfectamente acordes con los nuevos vientos en su local de ensayo, con sus propios medios e ideas y, para rematar la faena, editarlas ellos mismos en formato casete. En pocas palabras, un hágalo usted mismo que era algo absolutamente desconocido en aquella España; así, sin grandes pompas, aparecía la primera producción independiente de la historia de la música española. Y fue aquí, en León, en los últimos setenta, con músicos leoneses y con alusiones a la sociedad, los problemas y la juventud leonesa.
Escucha algunas canciones de este histórico casete