En el campus de Vegazana no se notará la oposición al proceso de Bolonia, pero en la calle cientos de estudiantes protestaron el pasado mes de noviembre.
M. C. C. / Ical León
En el campus de Vegazana apenas hay carteles sobre el debate de Bolonia. Pese a la manifestación que hace un par de meses recorrió las calles de León, la Junta de Estudiantes —órgano de representación de los universitarios leoneses— lo tiene muy claro: es necesaria la reforma. La Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas, que engloba a los representantes de toda España, ha denunciado incluso la existencia de “colectivos” que están tratando de utilizar el proceso de cambio para la adaptación al Espacio Europeo de Enseñanza Universitaria (EEEU) o Plan de Bolonia para transmitir sus ideas políticas. “Los que protestas son de bachillerato”, dicen en la Junta de Estudiantes.
“Sobre el Plan de Bolonia se dicen barbaridades y mentiras que son objeto de manipulación por estos colectivos que están influyendo además en los estudiantes de enseñanzas medias, que son los que mayoritariamente” acuden a las manifestaciones contra Bolonia”, señalan desde la coordinadora de representantes estudiantiles. En su opinión, es “mentira” que la adaptación al EEEU suponga una “privatización” de la enseñanza universitaria . Y una falsedad más en su opinión: tampoco implica el Plan de Bolonia un aumento de las tasas universitarias o que sea “obligatorio” realizar un año de prácticas en empresas, ni una pérdida en el “conocimiento” por los nuevos planes de estudio, que serán más participativos.
Además, la creación de las becas préstamo, otro de los motivos por los que algunas asociaciones de estudiantes se oponen al plan, no implica que desaparezcan las becas tradicionales. “Este es uno de los mensajes más idóneos para crear confusión y miedo, dicen los representantes estudiantiles.
Las críticas más feroces, en León y en casi todas las universidades de España, pasan por la precipitación del proceso de adecuación de este plan en España, que fue aprobado en el año 1999. En este sentido, los opositores reclaman que se informe mejor a los estudiantes que ahora se matriculan en los planes universitarios “viejos” y que comenzarán a extinguirse el próximo curso académico.
El consejero de Educación, Juan José Mateos, sostiene que “algunas de las cuestiones por las que se manifiestan los jóvenes tienen que ver con una mala información”. “No son correctas las informaciones que tienen y por las que se movilizan”, admite.
Mateos insiste, sin embargo, en que “Bolonia es “la gran oportunidad del sistema educativo”. “Estoy seguro de que cuando alcancemos esa velocidad de crucero, aproximadamente en el año 2010 ó 2011, podremos empezar a ver el significado exacto y la influencia que tiene Bolonia en el sistema universitario y creo que va a haber universidades mejores en Castilla y León”.
En opinión del consejero, el ‘Plan Bolonia’ es también “irreversible”. “No hay otras soluciones, Bolonia significa la modernidad del sistema universitario español”, puntualizó.
La Universidad de León ultima la adaptación de 18 titulaciones al programa del Espacio Europeo de Educación Superior. Los informes elaborados por la Universidad de León serán enviados a la Dirección General de Universidades, en Valladolid, para que haga la primera parte de la “verificación”. A continuación, se remitirá al Consejo de Universidades de España para que la Aneca, la agencia de calidad, haga los análisis pertienentes. Los cálculos de la Consejería de Educación es que la Universidad de León ya podrá ofertar el próximo curso los primeros títulos adaptados a los planes europeos.
¿Se debería votar en referéndum? En algunas universidades ya se ha hecho. En León, en cambio, no se ha planteado. “No tiene sentido”, ha dicho esta semana la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia. “Ya está aprobado y ratificado en las Cortes, donde en mi opinión está representada la sociedad”.