Los leoneses ganan y el delegado federativo la prepara con la grada
Héctor Castresana ‘vuela’ para intentar marcar un gol al Flensburg. SECUNDINO PÉREZ
Jorge Callado León
Punto y finala la competición continental y adiós al circo de la EHF. El Ademar se despedía ayer con una victoria ante el Flensburg intrascendente después de no tener ninguna opción para estar en los cuartos de final de una competición adulterada y que cada vez tiene menos crédito y el caché justo. Ayer era el día de la reivindicación después del ‘robo’ que sufrían los leoneses la pasada semana ante el Veszprem con un arbitraje escandaloso. Ribera había advertido ya que estaban ante una “mafia” y ayer se pudo comprobar que la EHF no tiene seriedad ninguna.
Viven en una situación donde se sentirían como pez en el agua en una época dictatoria, o sino que se lo digan al delegado federativo (ese personaje creado en el ente europeo para que viaje por el continente a gastos pagos para ver los partidos en primera línea) que ayer estaba en el Palacio y que imponía que retiraran el mensaje de la grada: “ehf robbers (en cazurro, ehf ladrones)”. El pobre hombre se dio por aludido y obligó a que quitaran esos mensajes. Lo justo, se preparó el Belén. Como es habitual en la mayoría de los casos, siempre, este personaje, busca protagonismo. Ayer se marchó de León sobrado, pero dejando una pésima y aún más deteriorada imagen de una Federación que da pena y que se mantiene gracias a los favores de esos clubes grandes que reinan por Europa.
Podría ser muy osado pensar lo que hubiera pasado si el cuestionado arbitraje europeo hubiera mantenido una línea regular. El Ademar está fuera de Europa y lo cierto es que parte de culpa también tienen los leoneses, aunque está claro que para estar entre los grandes en esta competición continental, un equipo como el Ademar, tiene que estar por encima de sus posibilidades, una situación que podría frenar los dirigidos arbitrajes que se ven por Europa.
El equipo de Jordi Ribera ha dicho adiós a la competición continental sabiendo que tiene ya una plaza para la próxima temporada(conseguida al ganar la Copa Asobal), pero lo cierto es que después de vivir la experiencia de este año, en el club leonés ya no saben que hacer, por lo menos y únicamente, para que se les respete.
En cuanto al partido en sí, poca historia. El Flensburg estaba clasificado y el Ademar con el único objetivo de realizar un test previo a la Copa del Rey que comienza el próximo miércoles y en donde se tendrán que medir al Ciudad Real en los cuartos de final.
El partido estuvo controlado desde el principio. Los alemanes vinieron con los justos y Jordi Ribera decidió dar descanso a varios de los pilares de su equipo como Aguinagalde, Sarmiento y Bicanic. Era un partido para que otros compañeros se reivindicaran, pero por enésima vez, jugadores como Kos perdieron su oportunidad. El croata sigue sin adaptarse al equipo. Lo peor de la despedida.