La derrota ante el Athletic B deja al equipo al alcance de sus perseguidores
Rubén Vega supera a un jugador del Bilbao Athletic sobre el embarrado césped de Lezama. PACO ARROYABE
Javier Santiago Ponferrada
La Ponferradina sale del fin de semana con un mensaje claro. La batalla por clasificarse para la fase de ascenso está en el momento más ardiente de la temporada. La derrota de los blanquiazules ante el Bilbao Athletic les deja en el filo, al alcance de sus perseguidores y con la necesidad de lograr un triunfo para reforzar la confianza y afianzar sus opciones.
La última jornada de Liga multiplica además la importancia de la próxima. La Deportiva recibe el domingo que viene al Barakaldo y necesita imponerse para seguir instalado en la zona de ‘play off’. Una derrota, en cambio, supondría perder la plaza en beneficio de los vizcaínos.
El balance del fin de semana deja a la Ponferradina en cuarto lugar. Los de Tartilán y Nistal pierden una plaza a beneficio del Zamora, el principal beneficiado del traspiés de los blanquiazules. El equipo que dirige Miguel Ángel Álvarez Tomé venció en su visita al Ciudad de Santiago (0-2) y alcanza la tercera posición.
Las cosas habrían sido peores para la Deportiva si el Barakaldo y el Lemona no hubiesen tropezado. Ninguno de ellos logró la victoria, con lo que perdieron la oportunidad de dar caza también a los blanquiazules.
El Barakaldo no pasó del empate en casa ante el Guijuelo (0-0) y el Lemona, en su peor momento de la temporada, perdió en Lugo (1-0). De este modo, ambas escuadras se quedan a dos y tres puntos respectivamente de los bercianos.
Para endurecer aún más la lucha por entrar en la fase de ascenso, otros cuatro equipos están cinco y seis puntos por debajo de la Ponferradina, al acecho para aprovecharse de cualquier posible tropiezo. Son el Bilbao Athletic, el Racing de Ferrol, el Pontevedra y el Guijuelo.
Todos estos detalles multiplican la importancia del encuentro de la próxima semana. Ante el Barakaldo, la Ponferradina se juega la posibilidad de mirar con más calma el futuro de la Liga o el riesgo de complicar sus opciones. Es, en definitiva, un encuentro clave que merece el mejor clima posible. La tranquilidad y la unidad, esos conceptos que se vienen manejando con insistencia en los últimos días, son más necesarios que nunca ante el que ahora mismo es el rival directo de los bercianos.
Porque ahora mismo la batalla de la Deportiva se centra en asegurar la presencia en la fase de ascenso. Porque la posibilidad de ganar puestos en la clasificación se complicó aún más con la derrota en Lezama. El triunfo de la Cultural frente al Sestao (1-0) aleja la segunda plaza a seis puntos. Y el Real Unión empató en su visita al Ferrol (1-1) y aventaja en 11 puntos a los blanquiazules.
Más allá de lo negativo del resultado, el encuentro ante el Bilbao Athletic arroja el detalle positivo del debut de Jano. El central asturiano disputó sus primeros minutos desde que llegó al club en el mercado de invierno y, de este modo, ya está disponible para reforzar la defensa.
“Estoy contento, porque llevaba tiempo deseando debutar, pero triste por la derrota”, manifestó tras el encuentro. En declaraciones a Radio Bierzo mostró su deseo de que “esta semana el equipo levante la moral y crea en sí mismo, porque yo creo que hay capacidad para estar arriba y sacar los tres puntos de casa”.
Considera que el partido de Lezama fue “un poco raro, porque un filial se te adelanta en dos jugadas de estrategia, cuando en teoría nosotros teníamos más experiencia”. El central explicó que “en la segunda parte tuvimos ocasiones para igualar pero cuando no estás acertado y ellos te han metido dos te vas con esa sensación mala”.
De cara al partido ante el Barakaldo “tenemos la presión que debemos tener, que es estar ahí arriba. El objetivo del equipo es acabar entre los primeros, así que presión no creo que haya. Lo que pasa es que está claro que ahora se recorta la distancia de puntos y para nosotros es una final. Hay que ganar y cambiar un poco esa imagen que hasta ahora no está siendo muy buena”.