El lanzador leonés cumple en una final del peso en la que las medallas no estaban a su alcance
El capitán de la selección española, Manuel Martínez, volvió a cumplir en el lanzamiento de peso.
César F. Buitrón León
Manuel Martínez no pudo pelear por las medallas. Era lo lógico. Con apenas ocho semanas de entrenamientos, meter la cabeza en la final de los ocho mejores como hico el lanzador de peso leonés el sábado por la mañana ya era casi una heroicidad. Manuel Martínez lo había dejado claro en la víspera. Para él el objetivo era estar en el Europeo. Llegar a la final era casi un sueño y por eso tenía claro que lo que deseaba era disfrutar de la final y llegar lo más lejos posible. Al final fue sexto con un mejor registro de 19,65 metros logrado en su quinto intento.
Seguro que disfrutó porque era para ello una cita en la que no tenía ninguna presión. Los cuatro o cinco primeros eran casi inalcanzables para el pupilo de Carlos Buró que en todos sus lanzamientos dejó ver la falta de ritmo y sobre todo, la carencia de su explosividad habitual.
Una sexta posición en su enésimo Campeonato de Europa de atletismo en pista cubierta. Un sexto lugar en Turín que hay que valorar como merece el leonés que con los 19,65 metros que firmó en el mejor tiro de la tarde durante una prueba donde las medallas cotizaron por encima de los 20,39 metros y el título correspondió al favorito, el polaco y actual campeón olímpico Tomasz Majewski, que firmó un mejor intento de 21,02 metros y se quedó a sólo ocho centímetros del récord nacional de su país, batido apenas una semana y media antes de la cita de Turín. La plata y el bronce fueron para el francés Yves Niaréy para el alemán Ralf Bartels, con 20,42 (récord de Francia) y 20,39 metros, respectivamente.
Para Manuel Martínez, campeón de Europa en Viena 2002 y del mundo en Birmingham 2003, después de lograr en la clasificación un registro de 19,92 metros (su mejor marca en sala de los últimos dos años, pese a haber iniciado más tarde lo habitual su preparación invernal), y de abrir su serie a ayer con un tiro de 19,11 metros fue de menos a más para lograr lanzar 19,65 metros en su penúltimo intento. Registros meritorios para un fin de semana en el que el leonés se confirmó como uno de los mejores del mundo en su prueba. Su actuación en este Campeonato de Europa disputado en Turín servirá también a Manuel Martínez para recargar las pilas de cara al verano que es donde sí tiene el reto de volver a superar con claridad y habitualmente la barrera de los 20 metros para volver a estar peleando por una plaza en la final del Mundial.
Por otra parte, el alemán Sebastien Bayer arrebató ayer, en la última jornada de los Europeos de atletismo de pista cubierta de Turín, el récord de Europa de salto de longitud que tenía el español Yago Lamela. Bayer ganó el concurso continental con una marca de 8,71 metros, conseguida en el sexto y último intento, en el que mejoró la plusmarca europea que poseía Lamela con 8,56, conseguida el 7 de marzo de 1999 en los Mundiales en sala de Maebashi. El alemán, que al aire libre acredita una marca de 8,15, se quedó a ocho centímetros del récord mundial que posee el estadounidense Carl Lewis (8,79) desde el 27 de enero de 1984.
Otro de los nombres propios del Europeo fue el británico Dwain Chambers, que pocos días después de confesar que llegó a consumir 300 clases de drogas en un solo año, antes de ser cazado en un control de dopaje en 2003, conquistó el título europeo de 60 metros en sala con una marca de 6.46 segundos. El italiano Fabio Cerutti puso emoción a la carrera con una espléndida primera parte pero terminó por imponerse la potencia del británico, que corre el riesgo de ser suspendido por la IAAF si no devuelve los 100.000 dólares que ganó en el período en que se dopó. Recuperado para el atletismo después de cumplir dos años de suspensión por dopaje y una fallida incursión en el fútbol americano, Chambers es el nuevo campeón.