Los presidentes de las tres comunidades firmaron ayer un convenio en León
Isabel Carrasco y los presidentes autonómicos Areces, Herrera y Revilla observan a un grupo de gaiteros en un acto promocional de Asturias. M. MARCOS
David Rubio León
Un solo territorio, fascinante, es el que ocupa el Parque Nacional de Europa. 66.000 hectáreas en las que, salvo el lince, viven todas las especies amenazadas de la Península Ibérica y en las que crecen algunos de los árboles más peculiares del país. Un lugar que sólo sobre el papel entiende de fronteras. Pertenece a tres provincias distintas, a tres comunidades autónomas gobernadas por tres partidos políticos diferentes. Sus máximos representantes, Juan Vicente Herrera por Castilla y León, Vicente Álvarez Areces por Asturias y Miguel Ángel Revilla por Cantabria, estuvieron ayer presentes en León para firmar un convenio para gestión coordinada del Parque Nacional.
Se puede entender la firma de este convenio, celebrada ayer en la delegación de la Junta en León en medio de una extraordinaria expectación (acudió a la cita aproximadamente medio centenar de medios de comunicación), como una simple fotografía, un acto institucional. Sin embargo, resulta imprescindible para seguir caminando hacia la transferencia de las competencias sobre el uso y gestión de este hermoso territorio, transferencia que dio su primer paso en noviembre de 2004 cuando el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional que las comunidades autónomas no tuvieran competencias sobre un Parque Nacional que se encuentra dentro de su territorio.
“Ahora que está aquí el director de Parque Naturales de España, diré que el de Picos de Europa ha sido maltratado por el Gobierno con respecto a otros parques, por lo menos en lo que se refiere a la aportación presupuestaria, y lo que nosotros pretendemos que es que tenga lo que le corresponde”, aseguró en el acto de ayer Miguel Ángel Revilla, que recordó la buena relación de Cantabria con las regiones vecinas y aprovechó la ocasión para hacer referencia a la situación actual que vive el País Vasco: “Espero que pronto podamos firmar también convenios con Euskadi”.
Por este motivo, los tres presidentes que ayer estuvieron en León reconocieron, sin dar una cifra, que con la transferencia esperan conseguir del Estado más dinero del que actualmente recibe el Parque Nacional.
Fauna, flora y habitantes, obviamente no por este orden, son los principales destinatarios de todas aquellas acciones que los gobiernos de estas tres comunidades pongan en marcha en cuanto las competencias sean definitivamente transferidas, algo que, según aseguró ayer Revilla, “esperamos que se haga antes de que termine el verano y, en cualquier caso, durante este año”.
Los criterios comunes para la gestión de Picos son necesarios para que el Ministerio de Medio Ambiente ceda las competencias. Además de los órganos que será necesario crear y de los planes de actuaciones que servirán para canalizar la gestión de los tres gobiernos autonómicos, uno de los acuerdos que figuran en el convenio firmado ayer destaca el nombramientos de tres codirectoresdel Parque Nacional para cada una de las regiones, que se irán rotando el cargo de director-conservador.
“Este acuerdo no es un fin en sí mismo sino un paso hacia la transferencia”, aseguró ayer en su intervención Vicente Álvarez Areces. Para el presidente de Asturias, “con todo esto llega un nuevo reto para la España de la autonomías, y tenemos ante nosotros la oportunidad de demostrar que somos una democracia madura para asumir este tipo de responsabilidades”.
En lo que estuvieron de acuerdo los tres presidente a la hora de definir cuál será el modelo de gestión del Parque Nacional después de la mencionada transferencia fue en que “cualquier competencia se trata mejor donde mejor se conoce”.