Iglesia parroquial de Roales de Campos, donde ayer se descubrió una placa. LAS MIESES
Manuel C. Cachafeiro León
Para llamar a Roales de Campos, provincia de Valladolid, hay que marcar antes el 980, el prefijo de Zamora. Roales, para más señas, está en una ‘isla’ en el mapa, entre las provincias de León y Zamora, a menos de 20 kilómetros de Valderas. Y una más: eclesiásticamente el municipio pertenece a la Diócesis de León. “Ya viene desde hace muchos siglos”, explica el alcalde, José Manuel Moreno Fermoso.
El obispo de León, monseñor Julián López, presidió ayer una misa en Roales dentro de los actos de conmemoración del VIII Centenario de la repoblación del pueblo. Y es que la historia de este pequeño municipio está muy ligada a León. Hace ahora 800 años, el 10 de marzo de 1209, el rey Alfonso IX de León otorgó la Carta Puebla. Durante este mes, Roales está viviendo intensamente una celebración que, según la tesorera de la asociación La Cerca de Roales, Celia Cadenas, pretende recordar un pasado que no puede caer en el olvido.
La misa de ayer estuvo concelebrada por varios sacerdotes relacionados con la parroquia de Roales, así como por los párrocos de las denominadas “Siete Villas de Campos” (Valderas, Roales, Valdescorriel, Fuentes de Ropel, Castriverde de Campos, Villaornate y Becilla de Valderaduey). Tras una procesión con el Santísimo que recorrió el casco antiguo del pueblo, las autoridades descubrieron una lápida, a la entrada de la iglesia, dedicada a tres párrocos que han tenido relación con la localidad. “Roales de Campos -explica monseñor López- es un pueblo de la provincia de Valladolid. Aún siendo provincia de Valladolid, eclesiásticamente pertenece a la Diócesis de León y está atendido, desde hace 22 años, por Lorenzo López Asensio, sacerdote de la Diócesis de Zamora”. Otro dato curioso.
Los actos del VIII Centenario comenzaron el pasado 10 de marzo. Durante estos días el pueblo no sólo descubrirá una placa en recuerdo de los sacerdotes, sino también otras dos: una para conmemorar la llegada del Duque de Lancaster y del Rey de Portugal, que invadieron Roales con 14.000 soldados en abril de 1387 y otra para indicar el lugar de la primitiva iglesia de Santa María de las Horas. Conferencias, conciertos y concursos han completado el programa de actos.
Para Godofredo Garabito, un historiador de Valladolid, la concesión de aquella Carta Puebla fue un hecho trascendente. Ya entonces se podían advertir diferencias entre leoneses y castellanos. “Fue un hecho trascendente de la política de aquellos siglos, cuyo privilegio del rey Alfonso IX fue la respuesta como consecuencia de huir los vecinos ante la invasión de las tropas castellanas de Alfonso VIII, el de las Navas de Tolosa (1212), que ayudado por tropas aragonesas invadió el viejo Reino de León durante los años 1196 y 1197, con la quema de Valderas por defender el antiguo Reino”, explica Godofredo Garabito.”Fueron -añade- tiempos de enfrentamientos en León y Castilla con el escenario inmenso de la Tierra de Campos, con la presencia musulmana que devastó los pueblos quemando ermitas e iglesias. Posteriormente, y con la subida al trono de Fernando III ‘El Santo’, se unificaron los reinos en beneficio de la Reconquista”.
“Cabe destacar la política de Alfonso IX respecto a Roales, quien mandó construir la Cerca hacia 1200, promulgó el privilegio de la ‘Carta Puebla’ para la repoblación de Roales y, con la misma, se creó la segunda parroquia que responde a la actual iglesia de San Miguel Arcángel”. Roales vive esa ‘contradicción’ de pertenecer a la provincia de Valladolid, estar en la de Zamora y mirar para muchas cosas a la de León con absoluta normalidad. “Te acostumbras, aunque después de mandan un paquete y te dice el de Benavente que no lo tiene porque Roales pertenece a Valladolid… Es un poco lío, pero así llevamos muchos años”, comenta Mercedes Serrano. Cuando se jubilaron, ella y su marido abrieron Las Mieses, una posada real con siete habitaciones, salas de reuniones y un balneario-spa en plena Tierra de Campos.
Roales está entre tres provincias pero muy cerca de todo. La publicidad del pueblo habla del turismo ornitológico, rutas por humedales próximos, donde se pueden ver avutardas o simplemente disfrutar de las variadas especies de pájaros que habitan en el lugar: calandrias, alondras, zoritas, vencejos, mirlos, aguiluchos, lechuzas, cernícalos... Además, asólo 30 kilómetros de Roales seencuentran las lagunas de Villafáfila, y a menos de 70 el Canal de Castilla, o villas y pueblos como Medina de Ríoseco, Valencia de Don Juan, Mayorga, Astorga, Urueña.
Su alcalde lo tiene claro: «Estamos muy bien así. Valladolid nos trata bien», afirma José Manuel Moreno Fermoso. Roales tiene prefijo telefónico de Zamora, sus habitantes van al médico al centro de salud de Valderas y pertenece eclesiásticamente al Obispado de León. «Hubo hace unos cuantos años un cura, que era de León, que quiso unirnos a León, pero la gente no quiso. No sé si será porque estamos en una ‘isla’, pero Valladolid nos trata muy bien». Algo tendrá Valladolid cuando todos lo bendicen. En Roales lo tienen claro, aunque sean un ‘treviño’ en tierras de Zamora.