Compostilla II iba a acoger también el proyecto de captura de CO2
Las futuras inversiones en Compostilla II podrían estancarse bajo la nueva dirección de Endesa. GAZTELU
Francisco Labarga Ponferrada
La designación de Borja Prado como futuro presidente de Endesa, sustituyendo a José Manuel Entrecanales, no hace más que arrojar dudas e inquietudes sobre el futuro de las inversiones que la eléctrica, ahora de capital italiano, tenía proyectadas en la comarca del Bierzo, máxime cuando se sabe que en estos momentos Endesa ha paralizado las obras para la implantación en la central de Compostilla II, en Cubillos del Sil, de tres procesos de ciclo combinado gas-carbón, con una inversión prevista de unos 500 millones de euros.
El propio alcalde de Cubillos, José Luis Ramón, reconoció el pasado 5 de marzo quehasta el momento Endesa no ha solicitado licencia para la construcción de los primeros dos grupos de ciclo combinado. Sin embargo, el regidor apuntaba a un problema detramitación de informes ambientales, asegurando que “en las reuniones que yo he mantenido con la dirección de Endesa no se ha cuestionado jamás la construcción de los grupos.
No obstante, la opinión de que la paralización de los ciclos combinados es definitiva, no sólo se sustenta en una denuncia del comité de empresa de la eléctrica, sino que es ya admitida de forma oficiosa por numerosos representantes políticos bercianos, que, por otro lado, no se quieren pronunciar públicamente en tal sentido.
Si se llega a confirmar la paralización total de las inversiones de los ciclos combinados, no sólo se perderán unas inversiones millonarias y miles de puestos de trabajo, sino que estará en entredicho el futuro de la propia central térmica, sustento del maltrecho sectorde la minería de carbón del Bierzo y Laciana.
Por otro lado, la incertidumbre surge también respecto a otra inversión multimillonaria, otros 500 millones de euros, en la central Cubillos: el macroproyecto de Endesa de una planta de captura de CO2 a gran escala, una instalación de 500 megavatios que se construiría sobre la base experimental de la planta de captura de la Fundación Ciudad de Energía y cuyo futuro también podría estar en peligro ante el giro de 180 grados que se ha producido en la dirección de la compañía de origen berciano.