Abrió ayer sus puertas al público el museo del IBO con la muestra sobre el gran conquistador
A lo largo de todo el día de ayer, los leoneses no dejaron de acudir a visitar la sensacional exposición sobre Alejandro Magno del IBO en su primer día de visitas. MAURICIO PEÑA
C.D.R. León
Hace unos días la Reina inauguraba el museo y la exposición que sobre Alejandro Magno se exhibe en el Instituto Bíblico y Oriental, pero hasta ayer no estaba disponible la muestra. Y los leoneses no faltaron a la cita con el gran conquistador macedonio, puesto que a lo largo de todo el día fueron a contemplar los bustos, armas, joyas... del más famoso general de la antigüedad.
Esta sensacional exposición podrá visitarse hasta el verano, aunque podría prolongarse; el horario es de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas, excepto los lunes, que permanecerá cerrado el museo. Si a ello se añaden los más que populares precios, no hay excusa posible para no acudir al IBO (al que se accede por la parte de atrás de San Isidoro, desde la plaza del Santo Martino) y deleitarse con las casi cien piezas que contiene esta exposición absolutamente única. De hecho, cuando se produjo la inauguración oficial con presencia de Doña Sofía, el director del centro, Jesús García Recio, no dudaba en señalar que se trata de “la mejor exposición posible sobre la figura de Alejandro Magno”.
Además, también se puede ver la exposición permanente del centro sobre Mesopotamia, con el recorrido para escolares o con el impresionante belén Antonovich (uno de los mecenas del Instituto).
Sea como sea, pocas ocasiones tendrán los leoneses de contemplar el verdadero rostro de Alejandro de Macedonia, ya que uno de los bustos fue esculpido en vida de quien a los 33 años había conquistado todo el mundo conocido en el siglo IV antes de Cristo. Y entre otras piezas absolutamente únicas, también hay que atender al mapa y sus explicaciones que hay a la entrada de la exposición, donde se da cuenta del por qué del título ‘El itinerario religioso de Alejandro Magno’.
Nadie debe dejar pasar una ocasión tan señalada como la que brinda el IBO.