Cada año esta representación reúne a más de 3.000 visitantes
Desde la izquierda, José Manuel Mateos, Vicente Bolaños, Félix Miguélez y Jorge Fernández. LAURA A. ORIA
Laura A. Oria Jiménez de Jamuz
Hace 33 años un grupo de vecinos de Jiménez de Jamuz decidió hacer algo especial con motivo de la celebración de la Semana Santa. En aquel entonces no pretendían causar una gran expectación fuera del municipio, lo único que les importaba era conmemorar la Pasión haciendo partícipes a todos los vecinos. De esta manera dieron lugar al llamativo vía crucis viviente que ha conseguido consolidarse como una de las citas más importantes del Viernes Santo en la comarca.
Cerca de cien figurantes, siendo más de una treintena los que representan personajes importantes dentro de la historia, envuelven la localidad en el pasado logrando aumentar el número de visitantes año tras año. Más de 3.000 personas se acercan cada año hasta la localidad pudiendo llegar a las 4.000 en el momento de la crucifixión, una razón de peso para que el Ayuntamiento de Santa Elena y la Asociación de Amigos del vía crucis hayan decidido marcar esta edición como la adecuada para solicitar la declaración de Fiesta de Interés Turístico Provincial. Jorge Fernández, alcalde del municipio, ha explicado que la celebración cumple con ésta su trigésimo tercera edición, sobrepasando así la edad mínima de 30 años que marca la Diputación. Así mismo,destacó que “es un hecho de por sí importante, además de ser los más ancianos de la provincia” y por ello considera que “este año es el momento de proponerlo” para ese nombramiento. Si finalmente es concedida la declaración, el primer edil ha explicado que “la asociación recibirá ayudas más especiales y así podremos conseguir las tres o cuatro cosas que nos faltan para ser brillantes”.
Amigos del Vía Crucis, que fue fundada hace dos años, se encuentra enfrascada desde hace semanas en los ensayos así como en la organización de este evento que, al igual que el pasado año, ambientará la localidad durante todo el día gracias a la instalación de los campamentos romano y judío a primera hora de la mañana. Afirman que tras la introducción de nuevas escenas hace siete años la representación se ha mantenido constante, al igual que su trabajo para que “todo salga bien”.