Con cargo al Fondo de Inversión Local. El llamado plan anticrisis puesto en marcha por el Ejecutivo central servirá para financiar el sistema de control
El entorno de San Isidoro también contará con cámaras. MAURICIO PEÑA
Elena F. Gordón León
Las calles del centro histórico de León serán, en próximos meses, más seguras para quienes transiten por ellas y para los edificios, muchos de ellos de gran valor histórico, que las ocupan. Será así una vez que se ejecute el plan que prevé la instalación de un total de 25 cámaras de video-vigilancia. No obstante, y lejos de lo que pudiera parecer en un principio, el objetivo de esta iniciativa se centra en el control de la movilidad en esa zona.
Así lo aseguró el concejal responsable del área, José Antonio Díez, quien señaló que los aparatos estarán instalados antes de que finalice este año. El control de la movilidad en el casco histórico, detalló, servirá para conocer al detalle el tránsito que existe en los barrios afectados y poder aplicar las medidas que se estimen oportunas para mejorar sus condiciones.
“Está propuesto como una medida para el control de la movilidad. El casco histórico es una zona donde coexisten peatones, vehículos privados, ciclistas y transporte público urbano. Se trata de poner analizar en toda esa zona cómo se distribuye el tráfico, hacer unos estudios estadísticos y analíticos de la situación que permitan mejorar la movilidad”, explicó el edil. “Es un proyecto muy bonito, interesante y pionero”, matizó.
Proteger los monumentos
Uno de los objetivos principales de este proyecto, que se financiará con dinero procedente del Plan de Inversión Local, es evitar actos vandálicos y gamberradas en edificios o instalaciones de valor cultural o monumental.
“Se trata de todo lo relacionado con monumentos y patrimonio”, señaló el concejal antes de recordar que los puntos de colocación ya decididos son los que albergan los edificios y espacios más emblemáticos de la ciudad, como la Plaza Mayor, la plaza de la Catedral, el entono de la Colegiata de San Isidoro, el Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación Provincial, el edificio Botines de Gaudí, el Palacio de Don Gutierre o la Casa de las Carnicerías.
Otros posibles usos
Aunque las cámaras que se instalarán en los próximos meses tienen como objetivo analizar la movilidad del casco histórico y prevenir el vandalismo en inmuebles y espacios culturales y patrimoniales, también se les podría dar otro uso en el futuro.
No obstante, el concejal de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento leonés, José Antonio Díez, explica que para ello sería necesario conseguir las pertinentes autorizaciones tanto de la Agencia Estatal de Protección de Datos como de la Comisión de Garantías de la Junta de Castilla y León -y que requieren una renovación anual para poder encaminar su funcionamiento a “otros fines como el de la videovigilancia”, que de momento no se contemplan.
El alcalde de León, Francisco Fernández, fue el encargado de anunciar el pasado mes de febrero, acompañado del delegado del Gobierno en la Comunidad, Miguel Alejo, la elaboración del proyecto para la instalación de cámaras de video-vigilancia en varias zonas patrimoniales de la ciudad. La Delegación del Gobierno, se explicó entonces por parte del representante del Ejecutivo central, sería la encargada de elaborar un informe sobre la iniciativa en un plazo aproximado de un mes, y después de que el equipo de gobierno PSOE-UPL planteará al respecto una propuesta basada en las necesidades de protección detectadas en la capital.