UNA IMAGEN Y 220 PALABRAS

Yo no digo mi canción sino... |
Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va” dice una de las estrofas más repetidas desde que el viejo cancionero de Amberes nos contara como un marinero puede decirle que no a todo un conde, el de Arnaldos. El caminante del parque le cuenta su canción a quien con él va, a cada lado, a los dueños de las dos cachas prácticamente iguales que cada tarde de sol esperan que pase el caminante y se incorporan a su caminar. Y él les cuenta su canción cada mañana en el parque. Les relata lo que vio y escuchó cada tarde recorriendo la ciudad, él que puede, caminando desde el río a la bolera, conversando con jubilados y peregrinos, escuchando en la barra del bar y en el banco del parque, leyendo en el periódico y escuchando en el transistor, mirando para las obras... Los dueños de las cachas le escuchan y se asombran, preguntan y comentan, caminan y se cansan. Unos bancos más abajo se detienen, matizan las últimas noticias y los tres juntos se dirigen a sus destinos. No se dicen hasta mañana. No quedan en ningún banco del parque. No hablan de ninguna hora en concreto. Pero mañana, si el tiempo no lo impide, volverán a coincidir y les dirá su canción a quienes con él van. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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