Ahora llega lo mejor para Sergio Sánchez, pero detrás de los últimos triunfos se esconde una lucha para superar muchas adversidades
Sergio Sánchez, en la Milla Urbana de León, entrando como campeón. M. MARCOS
Manuel C. Cachafeiro León
Detrás de esa camiseta del FC Barcelona y los últimos triunfos se esconde toda una lucha contra mil y un obstáculos. A sus 26 años, el gordonés Sergio Sánchez es el atleta leonés más importante del momento, salvando a otro gran campeón como Manolo Martínez. Su meta, confiesa con humildad, es lograr una medalla olímpica, aunque no deja de reconocer que es muy difícil por la presencia de los atletas africanos, imbatibles en las medias distancias en las que él corre por sus condiciones físicas innatas. “Tienen otra constitución y han corrido grandes distancias desde muy pequeños. Es así y hay que aceptarlo, pero no por eso hay que dejar de luchar por ser el mejor”, explicaba Sergio Sánchez el pasado viernes, tras su entrenamiento diario en las pistas del Hispánico.
En las instalaciones de la capital entrena mañana y tarde cuatro horas diarias.Ahora empiezan a llegar los triunfos y los aplausos, pero detrás de su historia de grandes carreras y marcas hay un largo camino de superación. Sergio Sánchez vivió en un pueblo pequeño como Ciñera y con 18 años superó una grave enfermedad que a punto estuvo de acabar con su carrera deportiva.
Según cuenta, empezó en esto del atletismo por su padre. En Ciñera entrenaban subiendo el puerto de La Vid, una empinada cuesta de varios kilómetros con pendientes de una prueba de ciclismo. No dejó de entrenar ni un solo día. Ni siquiera con nieve. Es más, para fortalecer sus músculos se colocaba en las piernas pesas que hicieran más costoso el esfuerzo de subir las empinadas cuestas cercanas a su casa.
Tras su gran actuación en los 3.000 metros lisos en el reciente Campeonato de Europeo de pista cubierta, se prepara para pasar de los 3.000 a los 5.000. La razón es simple. En los torneos de verano no hay prueba de 3.000. “Sé que es difícil, pero yo tengo plena confianza en mí mismo. Si no crees en ti no puedes llegar nunca y yo sí creo. Creo, además, que mi cuerpo no ha dado todavía el máximo de mis posibilidades”.
En la Montaña Central siempre ha habido gran afición al atletismo en La Robla, donde el histórico CAR (Club Atletismo Roblano) ha tenido varios campeones de España, el más importante José Manuel García. “En Ciñera no había nadie que corriera. Allí es el fútbol”, comenta Sergio con cierto desparpajo. Eso no le importó para seguir adelante. Su padre, aficionado al fútbol-sala, también le enganchó a este deporte. Jugaba al fútbol-sala y entrenaba para correr. Al final, el atletismo le enganchó más y comenzó a entrenar en La Robla. Allí conoció a José Manuel García y a otra gente ligada al atletismo local. Su carrera empezó a dar resultados.
Sin embargo, la enfermedad se cruzó en su camino. Con 18 años pasó un mes en el hospital por una enfermedad de riego sanguíneo. “Allí estuvo todos los días José Manuel. No faltó ni un solo día. Nunca olvidaré lo que hizo por mí. Es un gran campeón y mejor persona”, confiesa Sergio.
Su objetivo en el 5.000 metros es bajar de 13 minutos, 20 segundos. De momento, las lesiones le han respetado. “Nunca he tenido nada importante salvo lo que me pasó en la cabeza”.
El FC Barcelona le cuida bien. Le paga bien y le da libertad para entrenar en León. Además cuanta con la beca olímpica y otra de la Junta de Castilla y León. “No me quejo. Entreno mejor así, en León, lejos de esos equipos con muchos preparadores. Cuando somos muchos te comen la cabeza. Marcas, resultados... El atletismo es un deporte individual”.
Para Sergio empieza la etapa más importante. Haber pasado lo que ha pasado es su mejor arma para un futuro que puede ser muy importante.