El Sporting ejerce su dominio y no da opciones a los locales
El Puente Castro tuteó al Sporting, pero no pudo sacar nada positivo. MAURICIO PEÑA
A.G. Álvarez León
El Puente ya está de fiesta. La permanencia, saboreada en la barriada como victoria, quedó más que definida hace fechas y por eso, pese a que quieren despedirse a lo grande, el cuadro de Julio ha bajado el pistón, juega a una menor velocidad y los menos habituales también tienen opción de demostrar que pueden ser válidos en el plantel. Nada excusa la derrota de ayer con esos mimbres pero enfrente, un rival de los que trabajan la cantera con insistencia, ganar se convertía casi en una quimera. Menos mal que, al menos, por ganas, los leoneses lo intentaron sabiendo las dificultades con las que se iban a encontrar.
Los leoneses, siendo realistas, aguantaron la primera media hora. Ese fue su partido. El resto, de color asturiano. Cuatro oportunidades en esos minutos pudieron dejar todo decidido para los arlequinados. La mejor, una oportunidad de Javi Fernández, a los cuatro minutos que se estrelló en el larguero. Posteriormente Iván Bueno o Rubén tuvieron la opción de abrir la lata, pero nada, ineficacia al cuadrado.
Y mientras, el Sporting respiraba. Ante rivales así no se puede perdonar. Seguían a los suyo; firmes atrás y esperando el error de los leoneses para matar. Y eso, no sucedió hasta la segunda mitad. La paciencia fue su aliado porque en la reanudación desequilibraron la balanza cuando quisieron. El gol de Toyos, casi al inicio, fue clave. Les permitió ganar tranquilidad y matar a la contra. Buscando las espaldas de los leoneses y en estrategia fue como mejor jugaron. El segundo de Diego no impidió la reacción de los locales, Gonzalo recortaba la distancia y esperaba una genialidad de los suyos para firmar las tablas, pero apareció Ivi, a ocho del final, para certificar la victoria de los asturianos en una derrota local que tampoco supo mal.