El Baloncesto León, que suma seis derrotas en casa, jamás había cedido tanto terreno como local en la LEB
El pívot argentino Martín Leiva se levanta para tirar a canasta. MAURICIO PEÑA
Nacho Sáenz de Pipaón León
El Baloncesto León está irreconocible esta temporada en el Palacio de Deportes. Jamás el Baloncesto León se había mostrado tan débil ante su parroquia en las siete campañas precedentes en la Liga LEB Oro, e incluso en la extinta Primera División B, con el equipo recién incorporado al baloncesto profesional, la estadística era mejor como local.
Esta temporada, en trece jornadas disputadas en el Palacio de Deportes, el equipo leonés suma seis derrotas, algo impensable para un equipo que aspira a disputar el ‘playoff’ de ascenso a la Liga ACB, y que desde luego no tiene parangón en la historia leonesa en la categoría de plata.
En la Liga LEB, la peor temporada como local fue la 2004/05 en la que se perdieron cinco partidos. En este sentido hay que tener muy en cuenta que estas cinco derrotas llegaron en 17 jornadas como local, mientras que las seis derrotas de esta temporada en el Palacio han llegado en trece partidos, y que todavía quedan, por tanto, cuatro partidos más en ‘casa’ en la que mantener o empeorar esta estadística, el verdadero lastre clasificatorio del equipo que dirige el leonés Javi de Grado.
Lo habitual para el Baloncesto León en el Palacio en la Liga LEB era perder tres o cuatro partidos en toda la temporada, lo que sucedió en las temporadas 2001/02, 2002/03, 2006/07 (cuatro derrotas), 2003/04 y 2005/06 (tres partidos perdidos).En esta estadística, por otra parte, resalta la primera campaña en la Liga LEB, la 2000/01 con Roberto Herreras en el banquillo, en la que se perdió un sólo partido en el Palacio de Deportes en la liga regular, aunque al final de poco sirvió porque el Menorca apeó en el ‘playoff’ a los leoneses de la lucha por el ascenso a la Liga ACB.
Ampliando la comparativa a la extinta división de plata, Primera División B, resalta que en el debut en la categoría, 1986/87, se perdieron siete partidos en León, aunque distan mucho los objetivos de aquel León que tenía su techo en Primera B, a éste que lucha y sueña por regresar a la Liga ACB.
En el resto de temporadas en Primera División B, el León fue reduciendo paulatinamente el número de derrotas año tras año, con seis en la temporada 1987/88, cinco en la 1988/89, y sólo dos en la 1989/90, en la que se dio, por primera vez en la historia del club, el salto a la Liga ACB.
Pese a estas derrotas como local, el Baloncesto León sigue en puestos de ‘playoff’ de ascenso, aunque el calendario que deberá afrontar en el tramo final de la temporada es demoledor, y se puede acabar pagando tanto desmán como local. Y es que el Palacio de Deportes ha pasado de ser un seguro para el Baloncesto León, a un pabellón al que están perdiendo el miedo todos los equipos de la categoría.