El clima de cordialidad del encuentro propició que durara más de lo pactado
El encuentro entre Barack Obama y el presidente español, el leonés Rodríguez Zapatero, se desarrolló en un clima de gran cordialidad. REUTERS
Macarena Vidal Praga
La reunión entre Barack Obama y el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se desarrolló en un clima de gran cordialidad, que hizo que se prolongara más de lo pactado y llevó al mandatario estadounidense a expresar su deseo de visitar España, según fuentes estadounidenses.
Obama “mostró un gran interés en fortalecer las relaciones entre EEUU y España y por renovar la amistad entre los dos pueblos”, indicó a EFE el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Mike Hammer.
Durante el encuentro, que se prolongó más allá de la media hora prevista inicialmente, ambos mandatarios abordaron asuntos como Oriente Medio o Irán, así como América Latina.
También, explicó el portavoz, Obama expresó al presidente del Gobierno español su agradecimiento por la aportación de tropas de España a la misión de la OTAN en Afganistán, donde el sábado, en la cumbre de la Alianza, prometió el envío de otros 450 soldados para reforzar la seguridad durante las elecciones del 20 de agosto.
El mandatario estadounidense destacó asimismo la necesidad de identificar intereses comunes “en asuntos de seguridad, economía y medioambiente en particular”.
Obama “mostró un gran interés en fortalecer las relaciones entre EEUU y España y por renovar la amistad entre los dos pueblos”.
Un alto funcionario que habló bajo la condición del anonimato explicó a EFE que ambos mandatarios “se entendieron muy bien” y la reunión tuvo un carácter “muy cordial”.
El presidente del Gobierno español indicó a Obama que su decisión de retirar a las tropas españolas de Irak en 2004, tras las elecciones que le dieron la victoria, había empañado las relaciones con el Gobierno del presidente George W Bush y expresó su esperanza de que ambos países pudieran recuperarlas.
En este sentido, Zapatero remarcó que España puede jugar un papel útil en las negociaciones con Irán, donde Obama ha ofrecido un “nuevo comienzo a sus líderes” pero considera que el programa nuclear que desarrolla ese país representa una “amenaza real”.
Ambos líderes compartieron un momento personal, explicó esta fuente, al hablar sobre sus hijas.
Obama firmó su autógrafo en un libro para una de las hijas de Zapatero, que según le explicó el jefe del Gobierno español siente una gran admiración por el mandatario estadounidense.
El presidente estadounidense expresó también su deseo de visitar España, a lo que Zapatero le replicó que podría visitarla cuando quisiera y Obama indicó que los encargados de su agenda “nunca le dejan ir a donde quiere”.En ningún momento de la reunión se hizo referencia a la retirada española de Kosovo, cuyo anuncio dio lugar a un roce entre los dos países . Tras una serie de contactos de alto nivellas autoridades estadounidenses expresaron su intención de “pasar página”. Que la reunión de ayer iba a tener un carácter cálido quedó patente desde su comienzo, cuando ambos mandatarios se estrecharon la mano ante los fotógrafos.
En unas breves declaraciones, Obama confió en que la sólida relación que mantiene con Zapatero sea “incluso más sólida” y aseguró que ya le puede llamar “mi amigo”.