Que la permanencia de José L. Rodríguez Zapatero al frente de la Presidencia del Gobierno de España ha beneficiado a la provincia de León es palmario. Que es justicia debida por los años de ostracismo y olvido, también, pero, otros han gobernado y no lo han hecho.
Las realidades están ahí, proyectos ejecutados y en funcionamiento, dos ejemplos: el Inteco y la Ciudad de la Energía, frente a proyectos fantasmas como Biomédica o la Escuela de Pilotos. El avanzado desarrollo y ejecución de importantísimas infraestructuras, Alta Velocidad ferroviaria, aeroportuarias, logísticas, culturales, etc., con consignación presupuestaria son una prueba de que en sólo cinco años, el Gobierno Zapatero ha dado muestras más que suficientes de que León, como ciudad y como provincia, merece su especial atención. León está recuperando la iniciativa, se está convirtiendo en una provincia de referencia, y materializados los múltiples proyectos en marcha, será sin duda alguna un sueño hecho realidad.
Ojalá la cicatería inversora para con León del Gobierno Herrera no fuese tal, y se asemejase en sus justas proporciones al esfuerzo inversor del Ejecutivo de Zapatero, sería entonces cuando el pesimismo justificado que llevamos años arrastrando dejaría de tener fundamento alguno.
A Zapatero se le puede criticar por múltiples razones, que haberlas haylas, pero acusar a Zapatero de olvidarse de su patria chica, de no preocuparse por las necesidades de esta provincia, no es justo.