Desde los tiempos de Midas, legendario rey de Frigia, que obtuvo de Dionisio, –como compensación por un favor que le había hecho–, la facultad de trocar en oro todo lo que tocaba, aunque pronto se arrepintió de pedir tan singular don, por razones obvias. Pasando por la época de los alquimistas que se ocuparon en vano por descubrir la piedra filosofal –y el elixir de la larga vida– para obtener el oro a través del arte quimérico de la transmutación de los metales, han sido muchos y diversos los intentos por conseguir y aumentar el poder simbolizado en estos casos por el preciado metal. El penúltimo intento diría yo, se produjo a finales del siglo pasado y, consistía en trocar o transmutar en carbón el escombro procedente de la mina. En este caso, el truco de la piedra filosofal quedó pronto al descubierto, requería de la complicidad de un empleado del proceso de la toma de muestras del mineral.
Hablando en tiempo presente, la nueva piedra filosofal se ha extendido por nuestro país, el urbanismo; más concretamente la capacidad de convertir un secarral o una escombrera pongamos por caso, en suelo edificable y multiplicar de manera considerable su valor. A ello ha contribuido sin ninguna duda la modificación que de la ley del suelo hizo el gobierno de Aznar y que, con la excusa de abaratar el precio del suelo y por ende de las viviendas, permite convertir en edificable todo suelo que no esté expresamente protegido.
Si aliñamos estos ingredientes con una mayoría absoluta y la creación de una empresa instrumental para la gestión del suelo, Pongesur; nos situamos de lleno en Ponferrada. La gestión del suelo y de los recursos económicos generados por la actividad urbanística de la instrumental, están bajo sospecha. En este caso, es posible que ‘el oro’ esté siendo utilizado para obtener el poder más grande que existe en nuestros tiempos; el mediático. La finalidad, consolidar el poder político. Por más que los populares y sus voceros afines se esfuercen en decir lo contrario, todas y cada una de las actuaciones llevadas a cabo por Pongesur han sido anuladas por los tribunales.
M. Alberto Zapico es concejal del Grupo Municipal Socialista de Ponferrada