El 1 de junio se acaba el plazo para que presentesu reestructuración
Efe Washington
El Gobierno estadounidense inició una nueva ronda de conversaciones con General Motors (GM), mientras aumentan las señales de que la multinacional automovilística se declarará en suspensión de pagos.
Las acciones que GM se verá obligada a tomar en las próximas semanas para intentar mantener la empresa con vida serán especialmente la reducción de su deuda no asegurada (unos 28.000 millones de dólares) y las obligaciones financieras con sus trabajadores (otros 20.000 millones).
Pero cada vez parece más evidente que el principal fabricante estadounidense de automóviles se declarará en suspensión de pagos el 1 de junio, cuando expira el plazo dado por Obama para que GM consiga presentar su reestructuración.
La firma JPMorgan Chase dijo ayer que las posibilidades de que General Motors se declare en bancarrota han aumentado.
También ayer, los inversores reaccionaron de forma negativa a las noticias del aumento de posibilidades de que GM tenga que echar mano de la suspensión de pagos. Las acciones de GM perdían un 16,18 por ciento de su valor y se pagaban a 1,71 dólares, su cotización más baja desde el 6 de marzo.
El analista de JPMorgan Chase Himanshu Patel señaló en un informe que “si el Gobierno realmente se ha dado cuenta de que finalmente tiene que ‘reestructurar’ sus propios préstamos a GM, una bancarrota puede ser políticamente mucho más necesaria”.
Desde diciembre, Washington ha prestado a GM 13.400 millones de dólares para mantener sus operaciones en marcha.