Antonio Lozano habló del interés de la novela negra por la inmigración
El escritor marroquí Antonio Lozano ayer en el Musac. M. MARCOS
Joaquín Revuelta León
Por qué escribir una novela negra sobre inmigración? es la pregunta a la que ha tratado de responder el escritor de Tánger afincado en Canarias, Antonio Lozano, en su comparecencia de ayer en el Musac dentro de las Jornadas sobre novela y cine negro en Europa que ha organizado la Universidad de León y que ha traído hasta la capital leonesa a escritores y especialistas en la materia procedentes de seis universidades españolas. Para Lozano la novela negra de las últimas décadas es una “crónica política y social de lo que ocurre en el mundo”. Para elautor un fenómeno como la inmigración está presente no sólo en la novela negra que se hace en España sino también en la europea, en la latinoamericana e incluso en la poca literatura negra que hay en África. “Está muy conectada con la realidad social y política”, señala Lozano, por lo que no es de extrañar que desde la novela negra se aborde un asunto como el de la inmigración, “que se acomoda muy bien al género porque intervienen una serie de factores que van de las mafias a los intereses políticos, cuestiones en definitiva que encuentran fácil acomodo en este tipo de género a la hora de narrar lo que está ocurriendo con la inmigración”.
Sobre el papel que juega el inmigrante en todo este proceso literario, Antonio Lozano no cree que tenga que ser necesariamente el de víctima. “Hay inmigrantes que son víctimas, otros que son verdugos. Naturalmente no es cuestión de buscar los buenos y los malos sino de sumergirse en el fenómeno y sobre todo de rescatar al individuo, a la persona, al ser humano, de esa masa uniforme con que los inmigrantes subsaharianos suelen aparecer en los medios informativos. Con ello pretendo dar a conocer sus problemas, qué es lo que les mueve a tomar una decisión tan dramática como es la de jugarse la vida para cruzar el estrecho o llegar en patera o cayuco a las islas Canarias”. Lozano asegura que su interés como autor es describir ese mundo “poniendo al inmigrante como protagonista para sacarle un poco de esa masa uniforme en la que nuestra sociedad le suele enmarcar”.
Preguntado dónde estaría la línea divisoria entre crónica periodística y literatura negra en torno a este drama social, Lozano explica que “la novela te permite abordar la cuestión desde otra perspectiva complementaria a la de la crónica periodística. La crónica social se preocupa más por el fenómeno general mientras que la novela te permite adentrarte un poco más en el individuo. En este sentido considero que periodismo y literatura son complementarios al hablar de inmigración y ambos son necesarios para dar una visión global del asunto”.
Antonio Lozano reconoce que dentro de la literatura negra no son muchos los autores que se han preocupado de abordar un tema como el de la inmigración. “Actualmente no es un tema muy tocado en la literatura española. Es un fenómemo relativamente reciente en España. Por el contrario, en Francia el tema se ha tratado en muchas ocasiones y se ha tocado sobre todo desde la perspectiva del inmigrante. Ahora mismo en España no es un tema que se esté tocando mucho, como tampoco se está haciendo en África. Pero estoy seguro de que a medida que el fenómeno vaya creciendo se va a seguir hablando y escribiendo de ello, sobre todo los futuros españoles hijos de inmigrantes, los que ya nacieron aquí. Como ha ocurrido en Francia empezarán a hablar de su historia, de la historia de sus padres y de su situación en el país en ese momento”.
Lozano confiesa que su orígen marroquí le ha sensibilizado especialmente con este tema. “Media vida la he pasado en Marruecos, es también mi país y me siento conscernido por el tema, tanto por mi origen como por el hecho de vivir en Canarias y ser testigo de cómo llegan a diario cayucos y cómo han muerto hasta la fecha más de doce mil personas en la ruta entre África y Canarias. Hoy es uno de los grandes dramas de la humanidad”.