Adrià en el momento en que recibió el diploma del Museo del Vino. ICAL
Ical Valladolid
Con una naturalidad y sencillez sorprendentes para alguien elegido por la revista ‘Time’ como uno de los diez personajes más innovadores del mundo hace un lustro, el cocinero catalán Ferrán Adrià (Hospitalet de Llobregat, 1962) visitó ayer el Museo Provincial del Vino emplazado en la localidad vallisoletana de Peñafiel. Allí recibió la medalla y el diploma que le acredita como Alcaide de Honor 2009 del recinto, alabó la calidad de los espárragos de Tudela (a los que se refirió como “los mejores del mundo”), auguró un espléndido futuro para la empresa vallisoletana hortícola Sendaduero, y defendió la gastronomía “no como un lujo, sino como una actitud”. “Somos mediterráneos y llevamos el vino en la sangre. El vino es uno de nuestros hechos diferenciales respecto a cualquier otra cultura. Lo llevamos en la sangre”,dijo.