Llegó a León como una alternativa a un año de transición, pero su ambición ha conseguido que León vuelva a recuperar esa pasión por el fútbol. Ha logrado lo impensable y no renuncia al milagro del ascenso
JORGE CALLADO
Es una persona feliz. Ha logrado devolver l a ilusión a una ciudad que ya no creía en la resurrección de su equipo. Alvaro Cervera ha sacado petróleo de una modesta plantilla muy trabajadora. Todos son una piña y todos han logrado que la Cultural sea equipo de fase de ascenso. Es un pena que tras esta excelente nota, el consejo de administración vuelva a suspender por su gestión.
¿Cómo es el día después de haber logrado el gran reto de jugar la fase de ascenso?
Bastante tranquilo. Los luneses un día muy especial porque depende del resultado y ayer se consiguió matemáticamente la clasificación. Fue un día alegre y hoy un día relajado.
Cervera llegó a León con el único objetivo de lograr una plaza para la Copa del Rey. ¿Vio que se podía llegar más lejos?
Llegué a un equipo que venía después de dar algún traspié. Conocía la historia deportiva, no sabía si el club lo estaba pasando bien o mal, te das cuenta cuando estás aquí y lo que sabía es que el proyecto era menos ambicioso que otros años. Para mí era un reto personal como entrenador y creí que este era un buen club para hacerlo bien. Nos hemos puesto en ello, he tenido la suerte de tener una gran plantilla tanto en lo deportivo como, sobre todo, en lo humano y a partir de ahí se ha logrado este objetivo.
¿Al principio de la temporada nadie apostaba porque la Cultural estuviera en la fase de ascenso. ¿Cuándo se dio cuenta de que se podía conseguir?
Yo muy al principio y nunca lo dije. Tuve una charla con los jugadores después de perder contra el Ciudad de Santiago y a escondidas les dije que yo estaba aquí para un objetivo y que no lo íbamos a conseguir jugando partidos como el de Santiago. No iba a parar hasta conseguirlo.
Cuando se encontró con esta plantilla al principio de la temporada, ¿qué fue lo primero que pensó?
Que había que trabajar y que había que planificar como conseguir los resultados. Yo lo tenía muy claro y solo tenía que hacérselo ver a ellos.No íbamos a ser un equipo excesivamente brillante, ni íbamos a enamorar a mucha gente, pero sabía que íbamos a darnos muchas alegrías internas y a los seguidores que más se sienten culturalistas también.
Cervera decidió apostar por jugadores que el club quería despedir. La apuesta funcionó.
Creo que el acierto es que jugadores como Rubén o Goiko y alguno más se quedaran. Eran jugadores que estaban más fuera que dentro y yo hice todo lo posible porque se quedaran porque eran jugadores válidos.
¿La clave de este éxito?
La piña en el vestuario ha sido fundamental. . Y la clave sobre todo para mí es que no tenemos un grupo de jugadores que cada uno de ellos haga muchas cosas, tenemos jugadores que hacen una cosa muy bien y las demás regular. Yo les he pedido que hagan lo que saben hacer bien y lo han entendido a la perfección.
Y si éste equipo hubiera tenido más fortaleza defensiva, ¿dónde estaría a a estas alturas?
No sé. Si nosotros quisiéramos se más ofensivos lo podemos ser, pero estaríamos peor en defensa, estoy seguro y por tanto no seríamos tan buenos. Ganaríamos en ataque, pero perderíamos en defensa y a la hora de hacer balance en esta situación, saldríamos perdiendo.
¿Se vio sorprendido al llegar a la Cultural cuando ha conocido los problemas económicos que arrastra?
Conocía la situación deportiva y no conocía el club por dentro y es verdad que te sorprende. Las expectativas que tienes deportivamente cuando llegas al club y ves que hay que ciertas cosas que a ti te gustaría que se hicieran de otra manera, pero ahí un entrenador no puede entrar.
¿Su peor momento fue cuando se encontró con la huelga de sus jugadores?
Fue una situación difícil, muy complicada. Yo tengo que posicionarme y si me quedo en medio no gano nada. Yo vivo de mis jugadores y les apoyé porque creía y creo que tienen la razón, pero eso implica ponerme en contra del club. A nosotros nos ayudó para ver lo unida que estaba esta plantilla.
¿Cómo vive la situación de no estar de forma legal como técnico de la Cultural?
Es una situación complicada. Desde las instancias altas (comité de entrenadores) recibes numerosas llamadas diciendo que no te estás portando bien y por otro lado Abelleira ha utilizado mi nombre para no dejarlo en buen lugar y no entras a trapo porque no debes. Es la realidad. Yo no me puedo sentar en el banquillo y si no puedes hacerlo es porque alguien tiene razón y no te puedes sentar.Me gustaría que las cosas fueran más claras, pero el club no lo gestiono yo.
¿Hasta donde puede llegar esta Cultural en la fase de ascenso?
No lo sé. Nosotros hemos ido rompiendo barreras, todas las que se nos han puesto y vamos a intentarlo hasta que nos encontremos con una barrera con la que no podamos. Se lo he dicho a los jugadores y vamos a seguir el camino hasta donde lleguemos, pero el que nos gane sabe que va a sufrir y mucho.
La inoportuna lesión de Stefan le ha llevado a trabajar a marchas forzadas en un sustituto. ¿Cómo está el tema?
A nosotros se nos puede lesionar cualquier otro jugador y puedes encontrar una solución, pero el caso de Stefan es distinto ya que tiene unas condiciones que no tiene nadie en la plantilla. Cuando ocurre la desgracia de la lesión yo digo al club que necesitamos un sustituto. Si llegamos al playoff como así ha sido todos los rivales nos van a exigir algo más. Debemos traer un jugador porque es muy específico. Es complicado porque al ser sub’23 te reduce las opciones, pero lo que digo siempre, yo tengo una parcela y no puedo extralimitarme. Hay cosas que no me corresponde a mí. El club está haciendo lo posible por traer a alguien.
Hablamos de su renovación. ¿Seguirá Cervera en León?
Lo mejor que hay que hacer en estas cosas es no mentir. Desde hace tiempo pensaba que este equipo tenía una continuidad, no solo porque se lo merece sino porque seria bueno para la Cultural. Tuve un par de conversaciones y parece que por la situación económica no podía ser. Y por otra parte cuando sale en la prensa que la Ponferradina quiere a Cervera, la situación económica era la misma, pero entonces sí se acercaron a mí. Yo les dije que solo pensaba en logra el playoff y no pensaba en renovar. Yo antes, tiempo atrás ya había hablado de esa posibilidad y no se hizo.
Cobrar el 60% de las nóminas a petición del club y después que no cumplan con los plazos habrá sido lo más doloroso en ese vestuario.
Ese ha sido el peor momento. Lo entiendo y se lo he dicho al club Es diferente dejar de pagar como ha habido clubes como lo que pasó aquí. Aquí los jugadores se sintieron engañados. Les propusieron algo a principio de la Liga que les pareció raro, pero después de hablarlo se aceptó y luego cuando llegó el plazo como que se dieron cuenta que aquello había sido un engaño. Fue un momento duro. No lo sintieron como dejar de pagar sino como algo que no les gustó nada.
Y se rompieron relaciones.
No se rompen relaciones con un club porque no te paguen. Ahí ellos pensaron que había algo más y por eso se está viviendo esta situación. Yo decía el otro día que nos gustaría que se portaran con nosotros como nosotros nos portamos con la Cultural,. Que tuvieran el mismo empeño en nosotros que nosotros empeñamos en la Cultural. No todo es dinero, a veces también hace falta un poco de cariño y solo pedimos ese mismo cariño que nosotros damos a la Cultural.
¿Se acercaron el domingo en Santander a felicitarles en el vestuario por lograr la clasificación?
Yo por lo menos no vi ninguno y la verdad es que te sorprende un poco.
Ahora los jugadores están planeando algún tipo de presión hacia el club
Yo no entro en estas negociaciones. Algo he oído, pero no sé más
¿De que se arrepiente?
De nada. Estoy encantado en León y entrenando a este equipo. Estoy encantado de la afición, no me merezco tanto como dicen y veo en la prensa. He venido a hacer mi trabajo, he caído de pie porque los resultados han sido buenos, pues imagínate con una afición así trabajar aquí el año que viene, pero hay cosas que hay que valorar. En la vida hay que ser agradecidos pero no hay que ser tontos y si estamos que no vemos más que problemas por todos los lados, pues a veces lo mejor es pensarse las cosas, aunque yo no creo que haya tantos problemas.
¿Con que se queda?
Me quedo con los 22 que trabajan conmigo y sé que esta plantilla el día de mañana todavía hablaré por teléfono con ellos y recordaremos estos y también con los 2.000 incondicionales que van al fútbol.
¿Qué le diría a la afición de cara a la fase de ascenso?
Que crea en el equipo que nunca le va a defraudar, incluso perdiendo no le va a defraudar. Que estén orgullosos de estos jugadores como lo estoy yo porque se dejan la piel en cada partido
¿Qué le diría al consejo?
Que apoye a sus jugadores, que apoye a su equipo
¿Qué rival no quiere en la fase de ascenso?
Si digo la verdad, me es exactamente igual. Quizá por necesidad histórica y por una ciudad de Primera, el Cádiz.