El 10 de mayo cambiarán el mercado por una movilización
El mercadillo de León está considerado entre los tres mejores de España. J. M. LÓPEZ
Vanesa Galván León
El próximo domingo 10 de mayo será la primera vez en 14 años que los más de 400 vendedores ambulantes no coloquen sus puestos en el Paseo de Papalaguinda. El motivo, una decisión del Ayuntamiento que les obliga a trasladarse a los aledaños del estadio ‘Reino de León’, –conocido como desguace de Clarés–, debido al inminente inicio de las obras incluidas dentro del Plan de Inversión Local del Gobierno Central que afectarán a la zona.
Sin embargo, la decisión no ha gustado a los comerciantes del rastro dominical ni a los hosteleros de la zona, reaccios a cualquier cambio que implique “convertir nuestra zona de venta en un auténtico gueto”, tal y como lo definió el presidente de la asociación gitana Garapatís, Ricardo Torres, por lo que han decidido manifestarse de forma pacífica el domingo 10 de mayo en la plaza de Guzmán y desde allí ir hasta el Ayuntamiento, para “dejar claro nuestro total desacuerdo con la decisión municipal”. “Una manifestación que será la primera de una larga lista si todo sigue así”.
En su opinión, el Ayuntamiento no ha estado en ningún momento abierto a otras posibles ubicaciones. “ En todas las reuniones a las que hemos asistido, el Ayuntamiento siempre acudía con el plano de Clarés y nada más”. Por nuestra parte, añadió, les pusimos sobre la mesa otras opciones como el Paseo de Salamanca, al avenida Peregrinos, la avenida Reino de León, la avenida Europa o el aparcamiento de la Lastra. “En todas ellas alegaron oposición vecinal”, argumentó el representante de los comerciantes del rastro.
Tras cuatro reuniones mantenidas por ambas partes, el Ayuntamiento ha dicho la última palabra y el próximo domingo 3 de mayo tendrá lugar el último mercado ya que al día siguiente, 4 de mayo, comenzarán las obras del ‘plan anticrisis’ donde se rehabilitará la mediana que une el Paseo de Papalaguinda con la avenida Facultad de Veterinaria, con un coste que asciende a 380.000 euros.
Plantean la compatibilidad
A pesar de que la decisión ya está tomada por el equipo municipal, Ricardo Torres manifestó a los responsables municipales la posibilidad de que las obras y el rastro “sean compatibles ya que el domingo las máquinas estarían paradas”, alega, “y nosotros estaríamos dispuestos a sacrificar espacios en función de la marcha de las obras o a trasladar algunos al paseo Sáenz de Miera al igual que ya hacemos durante de San Juan”.
Tampoco convence a los comerciantes el compromiso adquirido por la concejala de Comercio, María Rodríguez, de volver a reunirse una vez hayan finalizado las obras, – el plazo de ejecución es de 6 a 8 meses–, para estudiar una nueva ubicación en el caso de que en Clarés los resultados fueran negativos. “No saben más que nosotros de mercadillos, no sé para qué nos vamos a volver a reunir si no podemos volver a Papalaguinda”, alega Torres.
Por parte del Ayuntamiento, la decisión del traslado al desguace de Clarés “en principio es una solución que se ha buscado pero tampoco existe un compromiso expreso de volver a Papalaguinda”, señaló, María Rodríguez tras su reunión con loscomerciantes.