La Fiscalía ha dicho que los tres militares acusados de identificar erróneamente 30 de los 62 muertos en el accidente del avión Yak-42 falsearon las identificaciones con una “invención” porque había “mucha prisa” en repatriar los cuerpos, decisión que cree que había sido tomada “desde el primer momento”. Así lo ha considerado el fiscal Fernando Burgos en la exposición de su informe final ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga al general de Sanidad Vicente Navarro, al comandante médico José Ramírez y el capitán médico Miguel Sáez por un delito continuado de falsedad documental. Las cuatro acusaciones en esta causa han respaldado esas conclusiones.