El Comité de Empresa, que amenaza con movilizaciones “mucho peores si no se da continuidad a la planta”
ICAL / León
Los sindicatos presentes en el Comité de Empresa de Renault mantienen un encierro de 24 horas en las instalaciones de las factorías de Carrocería-Montaje de Valladolid y la planta de Villamuriel de Cerrato (Palencia) –por solidaridad-, desde las 6 horas de hoy hasta la misma hora de mañana, con el objetivo de que la Dirección francesa de la compañía “vea que los trabajadores están vivos y que están aquí”. Desde el Comité, amenazaron con que esta medida puede ser el inicio de movilizaciones “mucho peores si no deciden la continuidad de la factoría”, según señaló el representante de CCOO en el Comité de Empresa de Renault Valladolid, Joaquín Arias, quien también estuvo acompañado por los responsables en la empresa de UGT, CGT, Confederación de Cuadros y Trabajadores Unidos.
El encierro lo protagonizan los 35 miembros del Comité y una veintena de delegados sindicales en Valladolid, así como los 25 componentes del Comité de Empresa en Palencia y otros veinte delegados en Palencia, si bien en la planta de Sevilla también se desarrollan este tipo de movilizaciones. Se trata de la continuación de las reivindicaciones que los representantes de los trabajadores llevan a cabo desde el 13 de diciembre, cuando se celebró la numerosa manifestación en Valladolid para demandar un futuro estable para la factoría de Montaje, “que está en el aire”. “Creemos que ahora es el momento propicio para este encierro, porque según todas las informaciones, a finales de mes es posible que se de la resolución definitiva al futuro de la planta, y por lo tanto queremos presionar a la Dirección de Renault en Francia, porque es la que tiene que tomar esa decisión” incidió Arias.
Este acto simbólico seguirá durante el día de mañana con paros generales de dos horas en cada turno. En este sentido, el secretario de Comunicación de UGT Renault, Alejandro Durán, animó a la totalidad de los trabajadores a que respalden esta nueva movilización, que supondrá paros de dos horas entre las 12 y las 14 horas en el turno de mañana, entre las 20 y las 22 horas en el de tarde, las dos últimas horas en el de noche, y entre las 13 y las 15 en el turno único.
Asimismo, Durán recordó que el objetivo último de estas protestas es pedir a la marca del rombo que elabore un plan industrial, adjudique un vehículo tradicional y carga de trabajo. “Lo que sea necesario para garantizar los puestos de trabajo del conjunto de los trabajadores de las plantas de Renault en España. No nos vale sólo el coche eléctrico, porque será un complemento y nosotros esperamos una respuesta positiva por parte de la Dirección”, demandó el responsable de UGT, quien agradeció las ayudas de los gobiernos nacional y regional, pero recordó que quien tiene que tomar la decisión de poner en marcha el futuro de la planta de Carrocería-Montaje de Valladolid es la Dirección.
Tapiz de ilusión
Por su parte, el responsable de CGT en Renault, Unai Hernández, también hizo un llamamiento a los trabajadores para que secunden mañana el paro de dos horas en cada turno, el cual calificó de “estrictamente necesario para presionar a la empresa” y que adjudique un nuevo modelo convencional para la factoría.
Hernández criticó que con el coche eléctrico la empresa “está colocando un tapiz de ilusión para no ver lo que hay detrás del crudo presente, que es bastante negro, y que hay que solucionarlo para poder recomponer un cuadro de futuro satisfactorio para todos”.
El responsable de la Confederación de Cuadros, José Ramón Martín, también se mostró “preocupado” por la situación y anunció que seguirán en la lucha, para insistir en que lo que solicitan es trabajo para la planta y un vehículo convencional, “independientemente de la respuesta de los grupos de trabajo del coche eléctrico, y que parece que va por buen camino”.
Contrato relevo
Por último, el representante de Trabajadores Unidos, Joaquín Isabel Carrión, denunció que Renault utiliza a los empleados de 59 y 60 años “trabajando a ritmos infernales en las cadenas y, cuando llegue su jubilación, posiblemente lo hagan en malas condiciones físicas”. “No es de recibo que una empresa de estas características no genere un contrato relevo porque es lo que garantiza el futuro”. En este sentido, criticó que si la compañía no asegura este tipo de contratos “es que no tiene futuro ni para cuatro o cinco años, y lo que está haciendo es retrasar los hechos para llegado el momento camuflar la situación y evitar un debate social”, por lo que pidió que estas movilizaciones “conciencien” a los trabajadores y a la opinión pública “de lo que se está haciendo Renault”, algo que comparó con la vida de una rana: “Nos meten en un caldero templado, estamos muy tranquilos y, cuando empieza a cocer no podemos salir porque estamos completamente calcinados”.