Editan un completo ‘Diccionario de patsuezu’ de Celso y Manuel Gancedo
Dos generaciones de Gancedo y el saber acumulado de muchas más fueron necesarias para reunir las casi trescientas páginas que tiene este completo ‘Diccionario de patsuezu’.
Fulgencio Fernández Villager
Ya hace más de 50 años que el lacianiego Celso Gancedo iba anotando en una vieja libreta las palabras del patsuezu que le llamaban la atención. La libreta quedó por la casa familiar cuando él falleció, en 1959, pero no perdida, según recuerda su hijo Manuel. “Cada vez que en mi casa se mencionaba aquella libreta hecha por mi padre pensaba que aquel trabajo que él había emprendido no podía quedar en el olvido, era una obligación moral hacer algo con él”.
Y Manuel, colaborador de la revista El Mixto (a la que hace estas declaraciones) se puso manos a la obra. “Las palabras de mi padre estaban apuntadas, sin traducir al castellano, y muchas las traduje yo pues en mi casa se utilizaba mucho el patsuezu, mis abuelas no hablaban castellano, y también mi tía Xion me ayudó mucho. Después se sumaron la familia, los amigos, mucha gente, al fin este diccionario es una obra conjunta”.
Un completo diccionario que ya ha visto la luz en la activa editorial ‘Piélago del Moro’, vinculada a la revista El Mixto, y que hoy se presenta en León, concretamente en el Club de Prensa del Diario a partir de las 20 horas.
No es la primera aportación que se hace para la recuperación del habla de Laciana, pero seguramente sí sea la más completa y sistematizada. En el propio libro se recuerda que “en la posguerra más inmediata un filólogo publicó la primera recopilación de palabras en patsuezu, lengua vernácula del valle de Laciana y sus comarcas limítrofes. Años antes otra obra había sido escrita pero no llegó a ser publicada”. La filóloga Janick Le Men les pone nombre a estos pioneros: Guzmán Álvarez, Melchor Rodríguez Cosmen, Julio Álvarez Rubio o Roberto González Quevedo y su madre, Eva González.
Ya está en la calle este impagable trabajo, animados también por “la buena acogida que tuvo una versión que el autor vivo colgó hace unos años en una página web, por la que demostraron gran interés los lacianiegos y los habitantes del valle del Sil, fundamentalmente.
Manuel Gancedo, por su parte, cierra un ciclo, el que inició la vieja libreta de las palabras de su padre y que él, cada vez que la veía, sabía que tenía que continuar.
Lo ha hecho y el cuaderno es un bello diccionario.