La nueva edición de la Fiesta de la Comunidad en Villalar mañana jueves se vive de nuevo en León como un hecho ajeno y, casi con seguridad, volverá a notarse el hueco institucional y popular de los leoneses en la campa. ¿Por qué las instituciones y las organizaciones políticas y sociales no hacen este año una excepción e intentan asumirla como una fiesta propia, aunque sea con tintes reivindicativos? La excepcionalidad de la crisis económica bien merece un esfuerzo por parte de los leoneses para buscar el consenso político y social que todos consideramos como imprescindible para salir de la misma cuanto antes y con el menor coste posible. Del ondear masivo de banderas de León en la campa el jueves sólo cabría esperar algo positivo.