ICAL / Valladolid
El 95 por ciento de los hogares de Castilla y León adoptó algún hábito para ahorrar agua en 2008, frente al 96,9 por ciento de la media nacional. En concreto y según la Encuesta de Hogares y Medio Ambiente del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el 82,5 por ciento de las viviendas de la Comunidad, se descongelaba el año pasado la comida con antelación a su consumo, y en un 83,9 por ciento, esperaban a llenar el lavavajillas y la lavadora antes de su puesta en funcionamiento.
Asimismo, el 65,9 por ciento de los hogares contaba con al menos un dispositivo economizador del consumo de agua ( (grifo monomando en el 61,2 por ciento de las viviendas, limitadores de descarga para cisterna en el 25,3 por ciento y otros dispositivos en el 6,3 por ciento). El informe constata también que un 21 por ciento reducía el caudal de los grifos, un 37,8 por ciento tenía una papelera ubicada en el cuarto de baño, un 41,8 por ciento llenaba los senos del fregadero y un 49,2 por ciento tenía una botella de agua en la nevera. Por último, sólo un 15 por ciento reciclaba agua.
El documento recogido por Ical, también afirma que en 2008 el 81,4 por ciento de los hogares de la Comunidad contaba con algún tipo de luz de bajo consumo, un 62,8 por ciento con luces o tubos fluorescentes y un 62,4 por ciento con otras bombillas de bajo consumo. Además, un 97,6 por ciento de las viviendas disponía de algún tipo de asilamiento térmico (un 7,3 por ciento con toldo, un 96,7 por ciento con persianas o contraventanas, un 2,8 por ciento con cristales tintados, un 49,9 por ciento con doble cristal y un 19,5 por ciento con rotura de puente térmico).
El informe precisa también que el 87,2 por ciento de los hogares de la Comunidad utilizaba productos de usar y tirar en 2008 (57 por ciento con bastante frecuencia), un 29,1 por ciento papel reciclado, un 25,3 por ciento envases retornables y un 46,9 por ciento, pilas o baterías recargables.
La encuesta pone de manifiesto que el acceso a la energía eléctrica es prácticamente universal en los hogares de Castilla y León, al igual que en el conjunto nacional. Además, el gas canalizado era utilizado en 2008 por el 38,8 por ciento de los hogares de la Comunidad, y el licuado del petróleo (bombona de butano o propano), por el 31,4 por ciento. Los combustibles líquidos se empleaban en el 34 por ciento de los hogares, y la madera en el 12,7 por ciento. Las viviendas con algún dispositivo para captar energía solar representaban el 0,4 por ciento del total en la Comunidad.
Equipamiento
El INE también aclara que el 90,8 por ciento de los hogares de la Comunidad disponía el año pasado de calefacción, con el gas como fuente de energía en el 39,2 por ciento de los casos, y el gasóleo en el 32,3 por ciento. Asimismo, únicamente el 3,3 por ciento de las viviendas de la región disponía en 2008 de aire acondicionado.
La totalidad de los hogares de la Comunidad contaba en 2008 con algún gran electrodoméstico y un 99,4 por ciento con alguno pequeño. En concreto, el 99,5 por ciento tenía frigorífico, el 99,1 por ciento lavadora y el total cocina, aunque de estos el 85,2 por ciento tenía horno y el 74,5 por ciento campana extractora. Asimismo, el 85,8 por ciento contaba con un microondas, un 86,3 por ciento con batidora, un 82,9 por ciento con secador, y un 49,2 por ciento con cafetera.
Reciclaje
El análisis explica también que en el 74,5 por ciento de los hogares se separaba el año pasado el papel y el cartón y en el 75,4 por ciento el vidrio para llevarlos a un punto de recogida específico. Lo mismo ocurría en el 78,7 por ciento de las viviendas con los residuos orgánicos, en el 73,2 por ciento con las pilas y pequeñas baterías, y en un 58,1 por ciento con los envases de plástico y metálicos.
Asimismo, el 66,6 por ciento de los hogares reciclaba medicamentos, el 53,7 por ciento aparatos eléctricos, el 45,8 por ciento muebles, y el 28,1 por ciento teléfonos móviles. Por último, en el 28,2 por ciento de las viviendas se depositaron durante 2008 los escombros en puntos específicos para su recogida, en un 19,6 por ciento, los aceites, en un 16,6 por ciento, los tubos fluorescentes, y en un 14,2 por ciento, los productos químicos.
Ruidos y olores
La encuesta destaca que el 19,5 por ciento de los hogares de la Comunidad tuvo algún problema de ruidos en 2008, frente al 25,1 por ciento de la media de España. Sólo el 28,9 por ciento de los afectados adoptó alguna medida para evitar su problema. El 8,7 por ciento de los hogares con este problema estuvo afectado por los vecinos, un 6,8 por ciento por el tráfico terrestre, un 6,1 por ciento por obras, un 2,7 por ciento por actividades comerciales y de ocio y un 2,5 por ciento por animales, entre otros.
El INE aclara también que un 18,4 por ciento de los hogares castellanos y leoneses se vio afectado en 2008 por malos olores, cuando en el conjunto de las autonomías la media se situó en el 20,5 por ciento. El 30,4 por ciento de los afectados adoptó alguna acción contra su situación. El 9,2 por ciento de los hogares se vio afectado por tuberías o saneamiento, un 3,9 por ciento por explotaciones agrarias, y un 1,7 por ciento por industrias, entre otras causas.
Trasporte
Para finalizar, el documento analiza el empleo de los medios de transporte, y sustancia que los públicos los emplearon en 2008 en la Comunidad únicamente el 8,6 por ciento de los ciudadanos, frente al 21,7 por ciento de la media nacional. Por el contrario, los privados los utilizaron en la región el 39,5 por ciento de los habitantes, cuando en España ese porcentaje se situó en el 45,3 por ciento. Los castellanos y leoneses que afirmaron ir a pie fueron el 49,1 por ciento del total, frente al 30,3 por ciento de los nacionales.