El escritor y académico lacianiego Luis Mateo Diez lamentó la muerte de Pereira, al que recordó como “el escritor patriarca que quería a todo el mundo y al que todo el mundo quería. Era una persona que desprendía hacia fuera su condición notable”. Añadió que “nos deja un legado importantísimo, y que reproduce como un fiel reflejo su cordialidad y sentido del humor. Era extremadamente minucioso a la hora de escribir sus historias con una escritura alquímica”.