Los bocadillos se repartieron en la Casa de Cultura. PERY LECHUGA
Pery Lechuga / Villamañán
Centenares de vecinos de Villamañán y varias localidades del valle acudieron ayer a la ermita de San Pedro Arenales de Villamañán para participar en la tradicional romería de San Marcos, que resultó un tanto descafeinada al decidir en esta ocasión los responsables del Ayuntamiento trasladar el acostumbrado reparto del pan, queso y vino a las dependencias de la Casa de Cultura.
De esta forma, solo tuvo lugar la misa y bendición de los campos y la centenaria romería no se llevó a cabo en la forma acostumbrada en torno a dicha ermita, lo que provocó no pocas críticas del público contras los responsables municipales por trasladar el reparto de los productosalcasco urbano de Villamañán, ante la amenaza de posibles precipitaciones de lluvia.
Finalmente, el festejo estuvo acompañado por música de dulzaina y tamboril y no pocos vecinos se trasladaron a sus respectivas bodegas para degustar el queso distribuido junto con otras viandas.