Modesto Llamas recuerda el retrato que le pintó en 1991 y que puede verse en el Museo de León
El retrato de Pereira que se exhibe en el Museo de León. MODESTO LLAMAS
Joaquín Revuelta León
El azar ha querido que la muerte del escritor Antonio Pereira haya coincidido con la inauguración en el Museo de León de la exposición ‘Palabra de pintor’ que consta de cinco retratos realizados por Modesto Llamas de otros tantos escritores leoneses, entre ellos el villafranquino. El pintor recuerda cómo Pereira solía acudir a las tertulias de los sábados siempre que podía. “Unatertulia con Pereira era siempre una experiencia muy satisfactoria. Tenía unas facultades increíbles para contar cosas y para imaginar. Aparte de su obra literaria, eso mismo que escribía dicho por él adquiría un valor añadido. Tal como lo contaba le daba un carácter expresivo inolvidable”.
Sobre el retrato de Pereira que puede verse en el Museo de León, Llamas recuerda que por aquella época solía ver a Pereira paseando por León “con un aspecto un poco inclinado, mirando las casas, pendiente de la calle, la ciudad, y eso he querido representarlo en la parte derecha del cuadro. Me recordaba a un escritor famoso al que se le veía también deambulando por su ciudad y disfrutando de ella. Después, ya en el estudio, sentado en ese sillón que yo le inventé, un sillón un poco episcopal en referencia a sus narraciones que me sugirieron esa historia de que a él le hubiera gustado ser obispo y tener una manera de entender la vida desde lo episcopal. Creo que le gustó mi interpretación irónica de su vida”.
El director de cine José María Martín Sarmiento se enteraba de la noticia de la muerte de Antonio Pereira en su domicilio de París a través de la llamada de este periódico. Con dificultades para articular palabra tras la impresión de la noticia, el director de ‘El filandón’ reconocíaque el episodio del escritor berciano titulado ‘Las peras’ fue uno de os mejor recibidos por el público“porque les resultaba más divertido, más alegre y festivo. No sé por qué razón pero mucha gente solía destacar dos de los cinco cuentos de ‘El filandón’ y uno de ellos era el de Pereira”.
Para el director de Albares de la Ribera la adaptación a guión de aquel relato corto fue un trabajo muy gratificante. “Como el resto de autores Pereira me dio total libertad a la hora de hacer la guionización del cuento. Yo utilicé material que estaba en el cuento de Antonio, pero también hice uso de otro material que no estaba en ese cuento pero en cambiose encontraba en sus poesías y en otras partes. Las escenas del desván no aparecían en el relato pero sí era un tema muy recurrente en sus poesías.
Sobre su participación en el rodaje Sarmiento recuerda que en principio Pereira no iba a estar en la reunión en el campo de Martín Moro, pero la ausencia, por razones de guión, de Llamazares hizo que Antonio finalmente acudiera al rodaje. “Me costó convencerle pero al final disfrutó mucho del rodaje. La última vez que le vi fue hace un año en su casa donde me invitó a cenar”.